4 de diciembre de 2011 - 00:00
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Renunció el ministro de Trabajo de Brasil
Carlos Lipi se declaró inocente de las acusaciones en su contra, pero igual renunció.
A comienzos de noviembre, la revista semanal Veja afirmó que el ministro comandaba a un grupo de asesores en una maniobra de extorsión y cobranza de sobornos a organizaciones no gubernamentales que tienen convenios con el Ministerio pero tenían suspendidas las transferencias de dinero por sospechas de irregularidades.
La situación de Lupi se complicó dos semanas después, cuando fotos y videos confirmaron que en 2009 viajó en un avión alquilado por una ONG que obtuvo financiación por más de seis millones del Ministerio de Trabajo para sus proyectos.
Además, fue acusado por el diario Folha de Sao Paulo de haber actuado durante seis años como funcionario fantasma en la Cámara de Diputados, cobrando el sueldo pero sin cumplir sus tareas como asesor, entre diciembre de 2000 y junio de 2006, cuando ejercía además el cargo de presidente del PDT.
Lupi intentó defenderse ante el Congreso y ante la Comisión de Ética de la Presidencia, pero sus explicaciones no convencieron a ninguno de los dos grupos.
El jueves, la Comisión de Ética informó que las justificaciones del ministro sobre las irregularidades que se le atribuyen fueron insatisfactorias y recomendó a Rousseff que lo despidiera.
En la nota publicada en el sitio web del Ministerio de Trabajo, Lupi afirma que decidió dejar el cargo para que el odio de las fuerzas más reaccionarias y conservadoras de este país contra el laborismo no contamine otros sectores del gobierno.
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