José Serra y Dilma Rousseff, en un debate sin agresiones
Los candidatos participarán hoy del cierre de campañas en el estratégico estado de Belo Horizonte.
Los candidatos presidenciales Dilma Rousseff y José Serra mantenían anoche el último debate televisivo de la campaña, en un cruce de propuestas distendido y sin acusaciones cruzadas, como las que caracterizaron a toda la campaña.
La TV Globo, organizadora del debate, elaboró un nuevo formato para el programa, en el que no son permitidas preguntas entre los presidenciables y se dejó de lado la estática permanencia de los postulantes en un atril y se les permitió un libre movimiento en el set montado en los estudios de Rio de Janeiro, donde respondían a 12 preguntas de electores indecisos seleccionados de la tribuna por la consultora Ibope.
Los candidatos llegaron al debate con una amplia diferencia en las encuestas en favor de la candidata del Partido de los Trabajadores, quien por entre el 12 y el 14 por ciento de la intención de voto sobre su rival del Partido de la Social Democracia Brasileña.
Las temáticas giraban en torno a los temas de seguridad, corrupción, salud, educación, medio ambiente, políticas sociales y previsionales, inversión en infraestructura, política económica, política externa, agricultura, saneamiento, transporte, desempleo, seguridad, vivienda, energía, impuestos y funcionariado público.
Rousseff se encontraba acompañada en la tribuna, entre otros, por el candidato a la vicepresidencia Michel Temer.
Por otra parte, los candidatos coincidirán hoy en realizar sus últimas actividades de campaña en el estado de Belo Horizonte, cuyo resultado mañana se anticipaba podría ser decisivo para elegir al próximo presidente.
Históricamente, todo candidato que ganó la presidencia ganó en Minas Gerais, el segundo distrito electoral del país con 14,5 millones de electores que representan al diez por ciento del total del país, detrás de San Pablo que reúne un 23 por ciento.
La particular legislación brasileña permite la realización de caminatas o caravanas hasta el día previo a la elección, aunque veta la posibilidad de hacer discursos o proselitismo en sus distintas formas.
Tras el debate televisivo de anoche desde Río de Janeiro, la candidata del Partido de los Trabajadores(PT) llegará hoy a su natal ciudad de Belo Horizonte acompañada por el presidente Inácio Lula da Silva, su principal soporte durante toda la campaña basado en la inédita popularidad que supera el 80 por ciento.
El candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) por su parte, también estará hoy en Belo Horizonte -la capital del Estado- junto al gobernador electo Antonio Anastasía y los senadores electos el ex presidente Itamar Franco y el ex gobernador Aécio Neves, para muchos ya considerado el primer presidenciable del PSDB para 2014.
Los comandos de campaña de ambos candidatos consideraron que el resultado de Minas Gerais podrá definir la elección, ya que en ese distrito se dio la paradoja de un triunfo opositor en la disputa de la gobernación y el senado, pero al mismo tiempo un triunfo cómodo de Rousseff sobre Serra.
Aquel fenómeno político que ya llamaba la atención durante la campaña fue denominado efecto dilmasia ya que se advertía un voto formalmente contradictorio hacia Dilma, la candidata presidencial del PT, y Anastasia, el electo gobernador mineiro.