Enviarán más cascos azules y EE.UU despliega poderío
Está generando inquietud la llegada de 10 mil hombres del ejercito estadounidense.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó ayer el envío de 3.500 militares y policías para reforzar el contingente en Haití, mientras genera inquietud en el devastado país caribeño el gran despliegue de tropas estadounidenses.
El aumento del contingente militar de la Misión de Estabilización de Haití (Minustah), que la ONU tiene en ese país desde 2004, fue decidido ayer por unanimidad en el Consejo de Seguridad a pedido del secretario general Ban Ki-moon, preocupado por las dificultades para coordinar las tareas de seguridad y de auxilio a una semana del terremoto que arrasó la castigada nación.
De esta manera, el refuerzo de 2.000 militares que aportarán las naciones que participan de la Minustah elevará a 8.900 los Cascos Azules en Haití, y llevará de 1.500 a 3.500 los policías, conforme lo solicitó ayer Ban, según reportaron las agencias Ansa, DPA y Brasil.
Las tropas extranjeras van a auxiliar en la escolta de las caravanas con ayuda humanitaria, en el mantenimiento de la seguridad y en la asistencia a la población afectada por el terremoto.
Cerca de 800 soldados ya arribaron a República Dominicana para partir de inmediato a Haití, según informó la ONU, que no dio precisión sobre las nacionalidades de estos efectivos ni de las de los que integrarán el contingente de refuerzo aprobado ayer.
Brasil, que comanda la Minustah, anunció que está en condiciones de duplicar sus tropas en Haití, de algo más de 1.200 efectivos.
En tanto, Estados Unidos comenzó ayer a acelerar el despliegue de sus tropas, que se espera lleguen a 10 mil efectivos esta semana, lo que deja en duda el liderazgo de la ONU en el control de la situación en Haití proclamada ayer por Ban.
Una flota de embarcaciones anfibias llegó ayer por la tarde a la costa hatiana de la que se espera desembarquen unos 800 marines para unirse a los más de 2 mil soldados del Ejército estadounidense.