Fritzl: "Lamento de todo corazón lo que le hice a mi familia"
En su última declaración ante la fiscalía, que pidió cadena perpetua, el austríaco señaló que por desgracia, ya no puedo hacer nada.
SAINT PÖLTEN (AFP).- Tras concluir con las indagatorias y analizar el caso minuciosamente, la fiscalía que investiga el caso de Josef Fritzl pidió cadena perpetua para el monstruo de Amstetten, acusado de haber encerrado y violado sistemáticamente a su hija Elisabeth durante 24 años, con quien tuvo siete hijos.
La fiscal Christiane Burkheiser pidió en el último día del juicio contra Fritzl la cadena perpetua por el cargo de asesinato por omisión de ayuda, por haber dejado morir a uno de los siete hijos nacidos como fruto de las relaciones incestuosas que mantenía con su hija en el sótano de su casa, quien murió en 1996 a los dos días de nacer.
El propio acusado, quien quemó el cadáver del bebé en la caldera de la calefacción de su casa, se declaró ayer culpable de todos los cargos en su contra, incluido el de asesinato, lo que podría facilitar la tarea del tribunal de sentenciarlo a cadena perpetua.
Lamento de todo corazón lo que le hice a mi familia, fueron hoy las últimas palabras de Josef Fritzl antes de que el jurado de la localidad austríaca de Saint Pölten se retirara a deliberar. Por desgracia, ya no puedo hacer nada. Sólo me queda procurar, si puedo, limitar el daño, expresó.
El pliego de cargos de Burkheiser duró apenas 20 minutos, ya que la fiscal consideró que no hay duda alguna de la culpabilidad del acusado en todos los cargos (asesinato, violación, esclavitud, coacción, incesto y privación de libertad). También está comprobado, dijo la fiscal, que el acusado sometió a su hija a un estado de dependencia total y que la trató como una propiedad, lo que constituye esclavitud.
En tanto, la sentencia se espera para las próximas horas. El veredicto será emitido por un jurado apenas 11 meses después de que se develara que tuvo encerrada a su hija Elisabeth, con la que tuvo siete hijos, casi un cuarto de siglo en un sótano de su casa, en la localidad de Amstetten, unos 130 kilómetros al oeste de Viena.