El presidente de Bolivia, Evo Morales, estatizó ayer cuatro empresas petroleras, entre ellas la multinacional española Repsol-YPFB, con el fin de "resolver el tema energético".
"Repsol es el símbolo de las empresas petroleras", afirmó Morales en un breve discurso que brindó tras anunciar la transferencia de acciones de las cuatro petroleras al Estado de Bolivia.
Para el primer mandatario boliviano, es "responsabilidad" del Gobierno "resolver el tema energético", por lo que decretó la estatización de las empresas petroleras Andina (Repsol-YPF), Chaco (British Petroleum), Transredes (de la británica Ashmore) y CLHB, de capitales alemanes y peruanos.
El anuncio de Morales coincidió con la firma de un decreto por parte del presidente venezolano, Hugo Chávez, para crear una comisión y dar paso a la toma de control de la siderúrgica Ternium-Sidor.
"Queremos socios, no dueños de nuestros recursos naturales", enfatizó Morales y destacó: "cumplimos un pedido clamoroso del pueblo".
Los ingresos estatales del país por explotación de gas en 2005 eran de 300 millones de dólares y, "gracias a la nacionalización", en 2008, se estima que la recaudación ascendería a 2.500 millones explicó.
La producción actual de Bolivia es de 35 millones de metros cúbicos diarios de gas, que exporta casi en su totalidad a Brasil y Argentina, y se comprometió a llevar a partir de 2010 unos 20 millones a Buenos Aires.
En los últimos meses, en Bolivia aumentó el consumo de gas natural, por lo que se interrumpió parte del envío prometido a Argentina.
A partir de estos cambios en el mapa energético del país, se estima que en los próximos años, se incremente el volumen destinado a exportación.
En el caso de Repsol, el Gobierno boliviano acordó la transferencia del 1.08 por ciento accionario de la empresa Andina al Estado.
De esta forma, la administración de Morales pasará a tener la mayoría en el paquete accionario y control de la compañía, mientras que la gestión será compartida.