La primera potencia del mundo tienen crisis en economía y salud. Y mantiene una guerra que cada vez le cuesta más y le reditúa menos.
Cualquiera sea el candidato que resulte elegido en las elecciones presidenciales de Estados Unidos deberá afrontar un tema controversial y, también, decisivo: el plan de salud de los estadounidenses.
Y es que la salud, detrás de la economía, es el segundo problema de importancia para los norteamericanos, debido a que unas 47 millones de personas carecen de cobertura social.
La polémica no es menor en el país más poderoso del planeta, sino que se lo pregunten al Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, quien asegura que la ayuda del cuidado de la salud que propone el candidato republicano, John McCain, está basada en "vudúes (brujería) económicos".
"Elizabeth Edwards (la esposa del ex precandidato John Edwards) tiene cáncer. McCain tuvo cáncer en el pasado. La semana última, la señora Edwards señaló que no sería capaz de conseguir un seguro de vida bajo el plan de salud de McCain", dijo Krugman, en un artículo en el diario International Herald Tribune.
Pero ¿qué propone McCain para solucionar el problema de salud, con precarias prestaciones y el aumento constante de los precios de las medicinas?
El candidato presidencial republicano está impulsando un cambio radical en el sistema para dar a los estadounidenses más control y más elección, mientras fomenta la competición de la gran industria con la esperanza de bajar los costos y mejorar los servicios.
Entre otros puntos, sugiere que la gente pueda comprar su seguro de vida en lugar de limitarse a las compañías estatales.
McCain, quien cuenta con el apoyo político de la ex primera dama Nancy Reagan, sostiene también que el Estado debe limitarse a que el sistema financiero no caiga en otra crisis hipotecaria, pero rechaza ayudar a los prestamistas compradores de viviendas.
Hillary Clinton, quien el 22 de abril tendrá una decisiva interna en Pennsylvania contra el senador negro Barack Obama, presentó un plan de salud que es su principal arma en la campaña demócrata, según señalan algunos analistas.
"Mi plan cubre a todos los estadounidenses y mejora el cuidado de la salud disminuyendo los costos y mejorando la calidad de vida", dijo Clinton, quien afirma que el programa será el mismo que tienen los miembros del Congreso.
Hillary, quien no pudo poner en marcha esta ambiciosa iniciativa durante el gobierno de su esposo Bill Clinton, debido a que fue rechazada por el Congreso, expresa que los ciudadanos podrán mantener el plan que tienen o elegir otro mediante "créditos de impuestos" que financiarán su cobertura.
El programa de salud de la precandidata demócrata, llamado American Health Choices Plan, ya provocó una serie de acusaciones de su rival Obama, quien sostiene que la senadora de Nueva York quiere obligar a todos los estadounidenses a tener un seguro de salud, sin tener en cuenta que lo puedan pagar o no.
Clinton, quien propone que el dinero del plan salga de restablecer los impuestos a los ricos reducidos durante el gobierno de George W. Bush, rechazó las acusaciones de Obama, cuyo programa señala que la cobertura sería obligatoria solo para los niños.
El senador negro, que encabeza la interna demócrata cuya definición ocurrirá seguramente en la Convención de agosto, en Denver, también propone que la medida se realice bajando los impuestos y rebajando los costos.
Para Krugman, el cuidado de la salud debería ser el principal punto de la campaña para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre. "Yo me pregunto si nosotros tendremos tiempo de discutir esto después de acordar los más importantes temas: como el bowling y el básquetbol", dice, con ironía.
La guerra de Irak, reactivada por la irrupción del ejército de Mahdi, del clérigo chiita Moqtada Al Sadr, que lucha contra el gobierno de la misma religión, volvió en estos días a los primera plana de los diarios estadounidenses.
La revista británica The Economist, refiriéndose a McCain, un héroe de la Guerra de Vietnam, se pregunta: "¿guerrero o guerrerista?", y recuerda que el candidato presidencial republicano urgió a los estadounidenses a hacer enormes sacrificios por su país.
También menciona que para los demócratas, McCain atacaría sin ninguna duda a Irán, país que Washington acusa de buscar desarrollar armas nucleares, y señala que el líder republicano dijo que mantendría la pelea en Irak por cien años, si fuera necesario.
McCain cuenta con ventaja a su favor mientras se dirime la interna demócrata, aunque una encuesta menciona que el 76de los estadounidenses está listo para votar a un presidente negro, al cumplirse 40 años del asesinato de Martín Luther King.