Un tanque disparó contra una casa durante una incursión contra milicianos en el norte de Gaza. Israel denunció que los activistas operan desde zonas pobladas.
(EFE) - Musab Abu Maateq, de un año, junto a sus hermanos Hana, de tres años, Rudeina, de cuatro, y Saleh, de cinco, han muerto mientras desayunaban con su madre en su casa de Beit Hanun. Un tanque israelí, no se sabe si por error, ha disparado un proyectil que ha impactado contra la casa, matando a los niños y a su madre. Israel dice que investiga el incidente pero antes de nada, culpa a los milicianos palestinos por actuar en zonas donde residen civiles.
La tragedia se ha producido durante una incursión israelí contra milicianos radicales. Según fuentes de la seguridad palestina, los soldados israelíes se han enfrentado a milicianos de Yihad Islámica en la zona de Beit Hanun y han disparado con sus tanques contra los activistas. Uno de los disparos de los tanques ha impactado contra la casa de la familia Maatek, matando a los cuatro niños, a la madre y a un civil de 17 años que pasaba junto a la casa. La operación ha costado la vida también a un miliciano de Yihad.
Israel ha confirmado que ha lanzado una operación en la zona para "asegurar que se mantengan alejados de la valla fronteriza las bandas que lanzan misiles, los francotiradores y los que cavan túneles" bajo el muro para pasar a Israel. Niega que en la operación uno de sus objetivos haya sido una casa. Aunque asegura que investiga lo ocurrido, el ejército israelí responsabiliza a los milicianos de la tragedia.
Una portavoz, Avital Leibowitz, ha declarado que "los terroristas (milicianos) que actúan desde zonas pobladas asumen el riesgo de que civiles resulten dañados". "Lo único que puedo decir es que lo que haya podido ocurrir es una prueba más de que los terroristas operan desde zonas donde hay civiles y que utilizan a los civiles como escudos humanos", añadió.
Tregua
El ataque se produce en medio de las conversaciones entre Israel y Hamás a través de El Cairo para alcanzar un alto el fuego de seis meses en Gaza a cambio del levantamiento del bloqueo israelí a la zona. Sin embargo, el Gobierno de Ehud Olmert rechazó la semana pasada la tregua ofrecida por Hamás al considerar que los milicianos sólo buscaban "rearmarse". Las negociaciones continúan sin muchas expectativas mientras representantes de varias milicias palestinas tienen previsto desplazarse hoy a Egipto para analizar si se unen a la propuesta de cese de las hostilidades.
Mientras tanto, la vida cotidiana de la Franja de Gaza sigue siendo durísima. La franja padece una importante escasez de gasolina, gas y diésel como consecuencia del bloqueo de Israel. La carencia de medicamentos básicos es alarmante desde hace meses, mientras los distribuidores de gasolina todavía no permiten recoger el combustible de la Terminal de Nahal Oz a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestino en Oriente Próximo (UNRWA, en inglés).