domingo 21 de junio de 2026

Semana clave para la crisis Colombia-Ecuador

Aseguran que en el ataque a las FARC murió un cerrajero que no era guerrillero. Esta situación podría provocar un cruce diplomático entre ambos países.

BOGOTÁ- Los padres del cerrajero ecuatoriano desaparecido viajarán hoy a Bogotá para constatar si el cuerpo que inicialmente se creyó que correspondía al guerrillero "Julián Conrado" es en realidad el de su hijo, trámite que determinará si la tensión entre Colombia y Ecuador recrudece o se afloja.

La diligencia deberá efectuarse sin demora esta semana, debido a que la morgue de Bogotá tiene la costumbre de inhumar aquellos cuerpos que un mes después de haber ingresado no son identificados ni reclamados por sus familiares, según advirtió el titular de organismo, Pedro Franco.

La rapidez con que se cumpla el trámite contribuirá además a despejar la incertidumbre abierta tras la denuncia de una entidad humanitaria de Ecuador, según la cual en el ataque de tropas colombianas a las FARC, el 1 de este mes, murió el cerrajero ecuatoriano Franklin Guillermo Aizalia.

El tema no es menor porque ante esa sospecha, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió ayer que, si se verificara el dato, se trataría de un hecho "extremadamente grave" ante el cual desarrollará "una nueva lucha diplomática" contra Colombia.

El gobierno de Colombia respondió anoche a Correa con un breve comunicado en el que no afirma ni desmiente que el cuerpo que yace en la morgue bogotana sea el de Aizalia, y sostiene, en cambio, que el campamento bombardeado en territorio ecuatoriano "era un sitio de terroristas que actuaban contra el derecho a la seguridad del pueblo colombiano".

El nuevo episodio de la crisis entre ambos países comenzó la semana pasada, cuando la ecuatoriana Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (Aldhu) culpó al gobierno colombiano de haber matado a "un nacional y falsear su identidad" al anunciar que se trataba de "Conrado".

La Aldhu denunció que Aizalia, un cerrajero de 38 años que vivía en Quito y fue reportado como desaparecido, fue muerto durante el ataque colombiano a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano que causó la muerte de 25 personas, el 1 de este mes.

En ese momento, las tropas colombianas retiraron y llevaron a Bogotá dos de los cadáveres: el del segundo jefe de las FARC, Luis Edgar Devia, alias "Raúl Reyes", y otro que inicialmente se creyó que era el de Guillermo Enrique Torres Cueter, alias "Julián Conrado", considerado como el ideólogo de la organización.

Sin embargo, días después las autoridades colombianas admitieron que las huellas dactilares de ese cuerpo no coinciden con las de "Conrado".

Aizalia, quien vivía en un populoso barrio de Quito, fue reportado desaparecido hace tres semanas y su padre, Guillermo, tras haber visto fotografías, sostuvo que pudo haber sido confundido con "Conrado".

Por esa razón, sus padres resolvieron viajar hoy a Bogotá para tratar de identificar el cuerpo depositado en la morgue, según informó la agencia noticiosa alemana DPA.

Paralelamente, Franco, director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia, señaló ayer que la morgue ya terminó los estudios de rigor sobre ese cuerpo, que ingresó el mismo 1 de marzo, y que si no es reclamado antes de que se cumpla el mes, deberá ordenar su inhumación.

No obstante, en sus declaraciones publicadas por el diario quiteño El Comercio en su sitio de internet reconoció que la inhumación puede demorarse si así se lo solicita una autoridad competente.

Mientras tanto, el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que "nunca" aparecerán pruebas de un supuesto apoyo de su gobierno a las FARC y pidió a los medios de comunicación colombianos que cesen la "campaña de agresiones" contra las autoridades venezolanas y ecuatorianas.

En declaraciones al diario El País, de Colombia, que citó la agencia noticiosa venezolana ABN, Maduro aseguró que el presidente de su país, Hugo Chávez, mantuvo contactos con jefes de las FARC "por petición, autorización y solicitud" de Uribe y del antecesor de éste, Andrés Pastrana.

Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia a raíz del ataque del 1 de marzo y aún no las reanudó, pese a los acuerdos alcanzados en la Organización de Estados Americanos (OEA) y en el Grupo de Río, que "rechazaron" la violación de soberanía y de la integridad territorial cometida por las tropas colombianas.

En cambio, Venezuela y Nicaragua, que también habían roto sus relaciones con Colombia en solidaridad con Ecuador, las reanudaron inmediatamente.



Identificación

El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó que corresponde a un ciudadano ecuatoriano el cuerpo trasladado a Bogotá tras el ataque de tropas colombianas a un campamento de las FARC en Ecuador el 1 de este mes.

No obstante, Santos sugirió que ese ecuatoriano era guerrillero, al decir "a las autoridades ecuatorianas que pongan bien el ojo y no se dejen asaltar en su buena fe por unos delincuentes", en declaraciones que formuló a la radio colombiana Caracol y que citó la agencia noticiosa italiana ANSA.

Ante la posibilidad de que ese cuerpo no fuera de un jefe de las FARC, como creyó Colombia inicialmente, sino de un ciudadano ecuatoriano, Correa advirtió que, de confirmarse, sería un hecho "muy grave" y que por ello iniciaría una "lucha diplomática".

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