Unos 60 milicianos fueron muertos y 193 detenidos en la primera semana de una operación militar contra Al Qaeda en Irak, informó ayer el ejército estadounidense.
En tanto, un juez iraquí y su chofer fueron asesinados ayer a balazos por presuntos insurgentes en el oeste de Bagdad, mientras que dos soldados murieron en un ataque rebelde en el sur de la capital, informaron fuentes policiales y gubernamentales.
Los 60 milicianos fueron muertos y los otros 193 detenidos durante la operación Cosecha de Acero, que abarca cuatro provincias y es parte de un operativo nacional contra Al Qaeda en Irak llamado Phantom Phoenix y lanzado el martes pasado.
Al menos 79 arsenales, formados por 10.000 municiones de armas ligeras, 2.000 de armas pesadas, dos toneladas de explosivos y 100 bombas caseras, fueron hallados durante el operativo, dijo el ejército en un comunicado citado por la cadena de noticias CNN. Al menos 10 soldados estadounidenses murieron desde el lanzamiento de Cosecha de Acero, según cifras del ejército norteamericano.
En tanto, un juez fue asesinado cuando se dirigía a su trabajo en el oeste de Bagdad, en el barrio de Mansur, informaron fuentes policiales y gubernamentales.
El juez de apelación Amir Jawdat al-Naeib, miembro también del Consejo Judicial Supremo, fue emboscado por hombres armados que se movilizaban en dos autos cuando era trasladado al trabajo desde su casa en Mansur, dijo el viceministro de Justicia, Busho Ibrahim. Su chofer también murió en el ataque.
También en Bagdad, en el barrio meridional de Zafaraniya, hombres armados a bordo de un auto abrieron fuego contra dos soldados de civil que acaban de empezar una licencia y los mataron en el acto, informaron fuentes policiales.