(AFP-NA) - Dos casos de fiebre amarilla se confirmaron este viernes en Brasil, uno de los cuales finalizó con la muerte del paciente en Brasilia y otro en una mujer internada en Sao Paulo, anunció el ministerio brasileño de Salud.
El primer caso confirmado por el ministerio de Salud fue el fallecimiento causado por la fiebre amarilla de un hombre de 38 años, el pasado martes en un hospital de Brasilia. El segundo fue el de una paciente que mejora su estado clínico en un hospital de Sao Paulo desde el domingo 6 de enero.
Otros diez casos son investigados, nueve en el estado de Goiás (centro oeste) y otro en Brasilia, ante sospechas de tratarse de la misma enfermedad.
El hospital de Sao Paulo detalló que la paciente llegó a la unidad con fiebre, náuseas, vómitos y malestar general. Ella está estable y "con mejora clínica gradual", pero sin previsión de alta, reveló el último boletín médico.
La paciente estuvo en el estados de Paraná y Mato Grosso do Sul, donde contrajo la enfermedad, entre el 27 de diciembre y el 3 de enero, precisó el ministerio de Salud.
En total, anunció el ministerio, fueron denunciados 15 casos probables de fiebre amarilla. Tres fueron descartados (uno en Goiás, otro en Sao Paulo y el tercero en el estado de Minas Gerais, sudeste), dos confirmados (la paciente de Sao Paulo y el fallecido en Brasilia) y otros 10 están bajo análisis.
"La Secretaría de Salud del Distrito Federal (DF, donde está
Brasilia) notificó al Ministerio que los exámenes serológicos realizados en la víctima indicaron que la muerte fue provocada por la fiebre amarilla. Los exámenes fueron considerados suficientes", dijo un portavoz de esa cartera a la AFP.
El secretario de Salud de Brasilia, José Geraldo Maciel, anunció que exámenes de laboratorio descartaron que la fiebre amarilla haya sido causa de la muerte de un mono cuyo cuerpo fue encontrado hace dos semanas en un popular parque público de la capital brasileña, que desde entonces permanece cerrado.
La fiebre amarilla que existe en el país, según las autoridades sanitarias, es del tipo llamado silvestre, en zonas de vegetación, y por ello el hallazgo de monos muertos es el indicador más importante sobre la presencia del virus.
El último caso de fiebre amarilla en Brasilia había ocurrido hace ocho años. La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa aguda, transmitida por mosquitos, y que puede afecta hígado y riñones.
A pesar del evidente esfuerzo desplegado esta semana por el ministro de Salud, José Gomes Temporao, para calmar a la población, afirmando que "no hay epidemia", los puestos de vacunación en varios Estados del país pasaron a exhibir enormes filas.
Sólo en Brasilia el número de vacunados en las últimas dos semanas superó los 600.000, siendo que la previsión del Ministerio de Salud para el período era de unas 240.000 personas. En el estado vecino de Goiás unas 590.000 personas ya recibieron la vacuna contra la fiebre amarilla.
Además del Distrito Federal y Goias, están en marcha campañas de vacunación en los Estados de Minas Gerais, Tocantins, Maranhão, Mato Grosso do Sul, Espirito Santo y Mato Grosso.
En el aeropuerto de Congonhas, en Sao Paulo, los pasajeros que debían ser vacunados para embarcar tenían que enfrentar el jueves filas de hasta cuatro horas frente a la enfermería de la terminal aérea.