Uriel Flores, magíster en Ambiente y coordinador del Observatorio Climatológico, explicó por qué el viento hace que el frío se sienta mucho más intenso de lo que indica el termómetro durante este martes en la región centro de Catamarca.
El especialista Uriel Flores explicó por qué la mañana se siente casi helada, pese a que la temperatura alcanza los 9,6 °C.
Uriel Flores, magíster en Ambiente y coordinador del Observatorio Climatológico, explicó por qué el viento hace que el frío se sienta mucho más intenso de lo que indica el termómetro durante este martes en la región centro de Catamarca.
La mañana presenta una combinación meteorológica que explica perfectamente por qué el frío se siente mucho más intenso de lo que indica el termómetro. Según la observación de Catamarca Aero de las 9:00 hora local, la temperatura era de 9,2 °C, mientras que el viento del sector noreste alcanzaba una velocidad media de 42,5 km/h, con ráfagas cercanas a los 69 km/h.
Es decir, no estamos ante una mañana extremadamente fría desde el punto de vista de la temperatura del aire, pero sí ante una situación muy ventosa, y eso cambia notablemente la percepción térmica del cuerpo humano.
El fenómeno se conoce como sensación térmica por efecto del viento o wind chill. Cuando el aire está en calma, alrededor de nuestro cuerpo se forma una fina capa de aire que se calienta por contacto con la piel. El viento remueve continuamente esa capa y la reemplaza por aire más frío. De esta manera aumenta la transferencia de calor por convección y nuestro cuerpo pierde calor más rápidamente.
Por eso, aunque el termómetro marque 9,2 °C, el organismo puede percibir una temperatura inferior. Utilizando la fórmula estándar de sensación térmica por viento, con el viento medio observado de 42,5 km/h, la sensación se aproxima a 4,8 °C. Y cuando aparecen ráfagas cercanas a 69 km/h, la sensación puede descender momentáneamente hacia valores del orden de 3,5–4 °C en las zonas directamente expuestas al viento.
Esto es importante: el viento no hace que la temperatura real del aire pase de 9 °C a 4 °C. El termómetro continúa registrando la temperatura real del aire. Lo que cambia es la velocidad con la que nuestro cuerpo pierde calor. Por eso hablamos de temperatura de sensación o wind chill, y no de una disminución real de la temperatura atmosférica.
Además, las condiciones atmosféricas acompañan esta percepción fría. El cielo se encontraba completamente cubierto, con estratocúmulos y altocúmulos, lo que reduce el aporte de radiación solar directa durante las primeras horas del día. La estación también registraba un punto de rocío de -1,3 °C, muy por debajo de la temperatura del aire, indicador de una atmósfera relativamente seca.
El viento también tiene una característica destacable: no se trata simplemente de una brisa. Una velocidad media de 42,5 km/h ya representa un viento fuerte, y las ráfagas de 69 km/h generan momentos de exposición mucho más intensa. Las ráfagas son particularmente importantes para la percepción humana porque producen aumentos bruscos de la transferencia de calor desde la superficie corporal.
Por eso, al salir a la calle, la diferencia entre estar protegido del viento y encontrarse directamente expuesto puede ser muy marcada. En una zona reparada, el cuerpo conserva mejor la capa de aire que lo rodea; en cambio, al quedar expuesto a ráfagas, esa capa es removida rápidamente y aumenta la sensación de frío.
En síntesis, la situación de esta mañana puede definirse como una mañana fría, muy ventosa y con una marcada pérdida de calor por efecto del viento. Los datos de Catamarca Aero muestran claramente la combinación: 9,2 °C de temperatura, viento medio de 42,5 km/h y ráfagas cercanas a 69 km/h. Esa combinación explica por qué muchas personas pueden describir el ambiente como “helado”, aun cuando la temperatura medida por el termómetro se encuentre por encima de los 9 °C.
La clave es sencilla: no es que el aire esté a 4 °C; es que con ese viento nuestro cuerpo pierde calor como si estuviera expuesto a una temperatura bastante menor. El viento, en este caso, funciona literalmente como un acelerador de la pérdida de calor corporal.