miércoles 29 de abril de 2026
ANIMATE A TOCARTE

Marisa

Marisa tenía siete años cuando su madre falleció por cáncer de mama. Su familia se redujo a ella, su hermano mayor de 10 años y su papá. Como recuerdo de su mamá, siempre llevaba con ella el reloj que le había pertenecido.

La escuela se convirtió en un refugio para Marisa. Siempre fue una destacada alumna, con el mejor promedio. Fue abanderada en séptimo grado y en quinto año. Además, participaba en el grupo solidario, que organizaba campañas para ayudar a las personas que más lo necesitaran. Cuando terminó el secundario, decidió estudiar Profesorado en Historia. Su sueño era ser docente en la escuela donde había pasado su niñez y adolescente.

La rectora del instituto era para Marisa como una segunda madre. La rectora consideraba que como Marisa había sido una muy buena alumna podría ser una excelente empleada. Cuando finalizó el secundario, le ofreció trabajo como preceptora en la escuela. Marisa estaba contenta; tenía la posibilidad de continuar en el lugar donde había crecido y el que consideraba su hogar.

Le faltaba muy poco para recibirse de profe. Tenía 21 años cuando recibió el diagnóstico de cáncer de mama. Con 22 años falleció. Su reloj se detuvo.

Ya pasaron casi 20 años desde su partida. Siempre es recordada no sólo por sus compañeros de promoción, sino también por otras estudiantes que estuvieron bajo su cuidado. Por la memoria de Marisa, te decimos “animate a tocarte”.

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