La Municipalidad de Paclín recuperó recientemente un parador que estuvo abandonado por décadas en la localidad de El Rosario.
La Municipalidad de Paclín recuperó recientemente un parador que estuvo abandonado por décadas en la localidad de El Rosario.
Enclavada en una zona rural, este paradisíaco lugar permanecía oculto y olvidado, a pesar del magestuoso entorno, enmarcado en un verde y montañoso paisaje, y del torrente de aguas cristalinas que lo cruzan.
Tiempo atrás, El Ancasti había dado a conocer el lamentable estado en el que se encontraba el sitio, al que prácticamente no se podía acceder porque estaba cercado con alambres, además de estar cubierto por malezas y sin ningún tipo cuidado. Ahora la comuna tomó la iniciativa de poner en valor el lugar, dotándolo de un mejor acceso, algunos asadores y una cantina con baños, y la gente comenzó a visitarlo.
Para llegar a “El Rosario” desde la ciudad capital (distante a 78 kilómetros), se debe tomar la Ruta Nacional 38 hacia el norte, hasta llegar a La Merced, para luego tomar por la Ruta provincial 9 unos 24 kilómetros hasta llegar a un puente en curva, desde donde se puede divisar el bello río y las frondosas sombras de los sauces y otras especies que embellecen el sector. Se podrán encontrar majestuosos saltones producidos por enormes rocas esculpidas por el agua que forman distintos "piletones" o remansos mientras el agua desciende por la quebrada.
El poblado, que se encuentra sobre la misma ruta y que ofrece también otras imponentes vistas panorámicas, está conformado por un número de viviendas y campos de cultivo separados entre sí, y cuenta con una atractiva capilla, una posta sanitaria, un club deportivo y una escuela.
El río, que lleva el mismo nombre de la localidad, fluye hacia el sur proveniente del poblado de La Higuera, y se dirige hacia la localidad de San Antonio.n