El presupuesto universitario cayó más del 45% y los salarios perdieron un tercio de su poder adquisitivo
Un informe advierte un fuerte ajuste en el sistema universitario nacional desde 2023, con recortes en financiamiento, becas y ciencia, y una marcada caída del salario real docente.
La situación presupuestaria del sistema universitario nacional atraviesa uno de sus momentos más críticos de las últimas décadas, con fuertes recortes que impactan tanto en el funcionamiento institucional como en los ingresos de docentes y trabajadores.
De acuerdo a un informe reciente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) sobre la situación presupuestaria del Sistema Universitario Nacional, las transferencias a las universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026. Este retroceso implica una reducción inédita de los recursos disponibles, afectando de manera directa el sostenimiento de las actividades académicas, de investigación y extensión.
En paralelo, los salarios universitarios también evidencian un marcado deterioro. Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, los haberes aumentaron un 158%, muy por debajo de la inflación acumulada del 280% en el mismo período. Esta brecha se traduce en una pérdida del poder adquisitivo cercana al 32%, lo que equivale a la pérdida de aproximadamente 7,3 salarios mensuales tomando como referencia los valores de fines de 2023.
El informe advierte que los sueldos actuales se ubican en su nivel más bajo de los últimos 23 años y entre los más bajos desde el retorno de la democracia en Argentina. Para recomponer el poder de compra perdido, sería necesario un incremento salarial del 47,3% respecto de los niveles vigentes a febrero de 2026.
La situación también se refleja en las partidas destinadas a gastos de funcionamiento. En ningún momento de la actual gestión estas superaron el 64% del poder adquisitivo que tenían en enero de 2023, y actualmente rondan apenas el 40%. En términos acumulados, esto equivale a la pérdida de casi nueve meses de transferencias.
El ajuste alcanza además a programas clave para el sistema. En 2025, el financiamiento para ciencia y técnica en universidades cayó al 38,05% del nivel de 2023, mientras que la extensión universitaria se redujo a apenas el 1,02%. En tanto, las becas Progresar registraron un financiamiento equivalente al 26,02% del nivel de 2023, y algunas líneas vinculadas a infraestructura y acompañamiento estudiantil directamente quedaron sin ejecución.
Particularmente crítico es el caso de las Becas Progresar: el presupuesto vigente para 2026 se redujo un 82% en términos nominales respecto a 2025, lo que implica una caída real superior al 95% en comparación con 2023.
El panorama general expone un ajuste transversal que compromete el funcionamiento del sistema universitario público y enciende señales de alerta sobre su sostenibilidad en el corto y mediano plazo.