El comienzo de los medios de comunicación catamarcanos
Por R. Alberto Avellaneda
Según el historiador Ramón Rosa Olmos la primera imprenta que funcionó en la provincia, fue comprada en París para ser embarcada en el puerto francés de El Havre. Arribada a Buenos Aires en febrero de 1857, todo el material hace una nueva escala en el puerto de Rosario, provincia de Santa Fe.
Los 27 cajones del envío fueron despachados en carreta, a un costo de 1.366 pesos fuertes, hacia San Fernando del Valle de Catamarca, en donde llegan a finales de abril y comienzos de mayo.
El primer diario de la provincia aparece con el nombre de El Ambato, periódico editado por la Asociación Popular en la Imprenta del Pueblo.
El historiador Manuel Soria, sobre los orígenes del nombre Ambato del 1° periódico editado a partir del 18 de junio de 1857, señala que fue sugerida por la señora Primitiva Segura de Molina, formulada frente a la ausencia de consenso de los integrantes de la Asociación Popular en proporcionar una denominación para la naciente publicación.
La responsabilidad en el armado y puesta en funcionamiento de la imprenta recayó en el joven comerciante y aficionado mecánico Calixto Ferreyra, que se convirtió en el primer tipógrafo catamarqueño, frente a la imposibilidad de conseguir un técnico que llegara a estas tierras para hacer funcionar la imprenta.
El Ambato surge como semanario, bajo la dirección del dr. Benedicto Ruzo, autor de la primera descripción geográfica de Catamarca.
Integraban la redacción el dr. Antonio Zarco, luego juez federal en Entre Ríos, utilizando el seudónimo de Tircio de Souza; Fray Mamerto Esquiú, que escribía bajo los seudónimos de El Caballero de la Triste Figura, El Caballero Andante, el Humilde Pedisequo y El Revisor; Vicente Bascot, Carmen Barros, Samuel Molina, Dr. Ramón Gil Navarro, José A. Caraffa, Fray Eulogio Pesado y Benjamín Poucel, viajero e industrial francés, narrador de las peripecias del inglés Carlos Ledger para aclimatar alpacas y llamas de Bolivia en Laguna Blanca para llevarlas a Australia.
El 02/09/1858 se transforma en bisemanario, en ediciones de 4 páginas con un formato de 28 cm. de alto por 24 de ancho, bajo la dirección de José Félix Aldao, saliendo hasta el número 182 del año III el 15/12/1859, reapareciendo el 01/03/1860 con la continuidad de la numeración anterior y cesando definitivamente su publicación el 16/07/1861.
En 1858 Aparece El Burro, pasquín satírico burlesco anti-unitario, bajo la dirección de José Félix Aldao. Su salida generó un entredicho con la administración de La Imprenta del Pueblo y la suspensión temporaria de las ediciones del diario El Ambato.
La reaparición de El Ambato se concreta como bisemanario de 4 páginas, bajo la dirección de José Félix Aldao. El diario edita Pensamientos a Teresa, de José Mármol, segundo folletín publicado en Catamarca. Venía acompañado de una paráfrasis poética, con un costo de 2 reales.
En 1859 con el número 182 del año III, deja de salir el diario El Ambato, bisemanario, que trabajaba bajo la dirección de José F. Aldao, en ediciones de 4 páginas con un formato de 28 cm. de alto por 24 de ancho.
En 1860 aparece La Fraternidad, 2° periódico.
Bibliografía
Enciclopedia Periodística Quién es Quién en Catamarca. Tomo Historia de los Medios de Comunicación Catucho, de Alberto Avellaneda
Breve Reseña Histórica del Periodismo Gráfico de Catamarca. Jorge Isaac Jalile
Ejemplar número 17 de la revista Aportes de Extensión Universitaria, junio de 1982. Universidad Nacional de Catamarca