ver más
Números que preocupan

Alerta por el consumo de sustancias en embarazadas: "Tenemos alrededor de un 14% de las intervenciones"

El director de la Maternidad Provincial, Daniel Ovejero, advirtió por el incremento de casos y señaló que muchos consumos se detectan recién al momento del nacimiento.

10 de agosto de 2026 - 12:27

El consumo problemático de sustancias durante el embarazo se convirtió en una preocupación creciente para la Maternidad Provincial. Así lo señaló su director, el doctor Daniel Ovejero, quien advirtió que la problemática aumentó de manera significativa en los últimos años y que sus consecuencias pueden extenderse desde la gestación hasta los primeros días de vida del bebé.

“Ha ido creciendo bastante el consumo de drogas, lo cual además genera en la embarazada una serie de problemas mucho más importantes, no solo el consumo sino las consecuencias”, explicó Ovejero en el programa Tiempo Real.

Según detalló, actualmente alrededor del 14% de las intervenciones que se realizan en la institución están relacionadas con diagnósticos de consumo problemático, una cifra que consideró “muchísima” y que marca un cambio respecto de años anteriores.

“En mi anterior gestión no era un problema. Nos ocupábamos, pero hoy significa un grave problema”, señaló el médico, quien remarcó que el aumento de casos llevó a reforzar el abordaje de salud mental dentro de la Maternidad.

En ese sentido, explicó que desde hace aproximadamente dos años cuentan con guardias de salud mental con una psicóloga permanente durante todo el día y que también se incorporó un psiquiatra para atender aquellos casos que requieren un abordaje específico.

Muchos casos se conocen recién cuando nace el bebé

Uno de los principales desafíos que enfrenta el equipo médico es detectar el consumo durante el embarazo. Ovejero explicó que muchas mujeres en situación de vulnerabilidad no concurren regularmente a los controles prenatales, mientras que en otros casos el consumo no es informado por las propias pacientes.

La Maternidad no realiza estudios toxicológicos de manera sistemática a todas las embarazadas. El establecimiento cuenta con capacidad para detectar entre 30 y 40 sustancias, pero estos estudios se realizan cuando existen antecedentes, la propia paciente refiere el consumo o aparecen determinadas circunstancias clínicas que generan sospechas.

Por ese motivo, en algunos casos el consumo se descubre recién cuando la mujer llega a la institución para dar a luz. “Terminamos determinando el consumo problemático cuando ya llegan para tener el bebé, en muchos casos”, explicó Ovejero.

También puede ocurrir que la madre revele el consumo después del nacimiento, ante el temor de que la sustancia haya afectado al bebé. En esas situaciones, el equipo debe activar los protocolos correspondientes y realizar los estudios necesarios.

El riesgo para el bebé

El consumo de sustancias durante la gestación puede generar distintas consecuencias en el desarrollo del bebé. Ovejero señaló que, dentro del concepto de consumo problemático, no solo se incluyen las drogas ilegales, sino también sustancias como el alcohol, que pueden provocar malformaciones y otros problemas durante el desarrollo fetal.

Además, un bebé puede nacer aparentemente sano y, sin embargo, presentar complicaciones después del nacimiento si estuvo expuesto a determinadas sustancias durante la gestación.

Uno de los cuadros que observaron en la Maternidad es el síndrome de abstinencia neonatal, que puede aparecer cuando un bebé estuvo expuesto a sustancias durante el embarazo y la exposición se interrumpe luego del nacimiento. “Esto lo hemos visto mucho nosotros en los bebés internados en neonatología”, explicó el director.

La lactancia también requiere controles

La preocupación no termina con el nacimiento. Cuando se confirma que existe consumo de sustancias, la Maternidad toma medidas respecto de la lactancia debido al riesgo de que determinadas sustancias puedan pasar al bebé a través de la leche materna.

Ovejero explicó que, ante un consumo detectado, se realizan los estudios correspondientes y se evalúa la situación. En los casos en los que no existe seguridad sobre la continuidad del consumo, la institución puede suspender la lactancia y utilizar medicación para inhibir la producción de leche.

El médico remarcó que también existen situaciones en las que el consumo no fue informado ni detectado inicialmente y el bebé comienza a presentar determinados cambios de comportamiento. Ante la sospecha, el equipo puede solicitar estudios toxicológicos aun cuando la madre niegue haber consumido sustancias.

Un aumento que preocupa al equipo médico

La magnitud del problema quedó reflejada, según Ovejero, en la comparación de los casos registrados durante los últimos años. “En todos los casos que hemos tenido este año, en seis meses, siete meses, ya tenemos la misma cantidad de casos del año pasado y del anteaño pasado”, afirmó.

El dato genera preocupación porque todavía restan varios meses para finalizar el año y evidencia, de acuerdo con la experiencia del equipo de la Maternidad, un crecimiento de los casos detectados.

Ovejero sostuvo que la institución se encuentra trabajando para abordar esta problemática, aunque reconoció que el incremento resulta preocupante, especialmente por las dificultades que existen para identificar el consumo durante los controles prenatales.

La situación plantea así un desafío que excede la atención del parto: fortalecer los controles durante el embarazo, generar espacios donde las pacientes puedan informar sus consumos sin temor y detectar de manera temprana aquellas situaciones que puedan representar un riesgo tanto para la madre como para el bebé.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar