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Análisis

Una mirada sobre el problema del abandono escolar en Catamarca

9 de abril de 2021 - 18:46 Por Redacción El Ancasti

Según la UNESCO, la Tasa de Abandono Escolar es uno de los indicadores más preocupantes en política educativa, porque refleja la incapacidad para garantizar oportunidades educativas para la población. Hasta hace poco tiempo hablar de deserción escolar en la Escuela Secundaria era una cifra (25%), incluso llegaron a caracterizar a la población juvenil como los nini (ni trabajan ni estudian) y será más alarmante en post pandemia llegando a un 45%, según las estadísticas nacionales. Esto sin dudas ha sido potenciado por la pandemia actual, profundizándose a la par de los indicadores de pobreza que el Gobierno se niega a reconocer.

La UNESCO aclara que en Argentina la tasa de abandono escolar en la Escuela primaria fue creciendo de 5,1% en el año 2.006 a 6,9% en el año 2.011

En la provincia de Catamarca, año 2.019, tenemos en Capital 18.899 alumnos que concurren a la Es-cuela primaria, es decir un 42% del total de la provincia, 12.000 cursan sus estudios en las escuelas públicas que pertenecen al estado distribuidos en 31 Escuelas o Unidades Escolares. La tasa de repitencia y sobreedad se ubica en mayor porcentaje en el primer ciclo. Desde el año 2.016 al 2.019 se observa que de cada 3000 alumnos, 500 repiten y 500 abandonan y aún no estábamos en pandemia. 

Estos indicadores que pueden visualizarse en los Datos obtenidos de la Dirección Provincial de Estadística y Censo de Catamarca (la que aún no tiene datos del 2020), nos muestra la gravedad  en la que se encuentra el  sistema educativo provincial que es el reflejo de las desigualdades sociales, falta de políticas acordes a las necesidades de la población, funcionarios que no están a la altura de la cir-cunstancias y una oposición muy tibia.

También en la misma página de Estadística y Censo se observa un Programa del Ministerio de Educa-ción referido al Abandono Escolar, sin datos ni nada que indique que se trabaja o que se hace.

En el diario Página 12, aparece un dato no menor de la pobreza en la franja de menores de 14 años y es del 57,7% en el año 2.020 en relación del 2019 que era de 52,3%, esto nos habla de una crisis en pan-demia donde se mostró la realidad en que viven nuestros niños y jóvenes. Catamarca no es una Isla, y la centralidad no está puesta en los alumnos claramente, esto haría sonrojar a grandes pedagogos de la historia. A nivel provincial debemos decir que los “cambios” que ha realizado la actual gestión están enfocado más en los funcionarios que desconocen el sistema educativo, que en los niñes, adolescentes y docentes.

La liturgia de la docencia en las aulas está resultando inútil a la hora de contener y educar a los niños, en contexto de pandemia, donde se hace visible la falta de recursos informáticos en hogares de bajos recursos. Teniendo en cuanta que la educación es obligatoria hasta los 18 años, los niveles de abandono en la escuela primaria es muy grave, siendo un deber y obligación revertir una situación de injusticia social.

La situación que se expone a continuación es un hecho real en nuestra provincia y se cambiaron los nombres para proteger a la niñez:

“Jesús es uno de ocho hermanos. Su mamá le puso ese nombre porque el día que nació los médicos le dijeron que se moría y ella hizo una promesa a diosito para que se salve y así sucedió. Pero Jesús en la escuela era piel de Judas a decir de su maestra. No llegó a quinto grado y abandonó la escuela primaria. Su madre dice ,se anda de tonto en la calle, Jesús sale a ondear toda la siesta y no quiso volver a la Escuela. Los hermanos de Jesús no trabajan ni estudian, una que otra changa pero nada estable. No quisieron ir a la escuela de adultos cuando los municipales estaban inscribiendo. Para qué? Dicen!! la madre y el padre de Jesús no saben leer ni escribir. Las maestras nunca llegaron a su casa a pesar de que viven a 4 cuadras de la Escuela. A Jesús solo le gustaba la Escuela porque de vez en cuando daban dulce y queso. Es hábil con la pelota, de noche sueña con ser delantero de Boca. Tiene una remera del Barsa que se la dieron las señoras de Cáritas cuando fue a la parroquia y de allí es toda su ropa. Jesús mira los camiones pasar por la ruta y tiene miedo pero confía en su gambeta como cuando gambeteaba al profe de Educación Física. Es una luz en meter mano al celular casi sin saber leer y escribir maneja cosas que otros no comprenden. De noche Jesús sueña con una bicicleta y botines nuevos.

Hoy sus compañeros del barrio están de Fiesta en la Escuela, pasan al frente de él y agacha la cabeza porque le da vergüenza. Ellos todos de blanco bañados y peinados para el Acto. Jesús mira y se da cuenta de que no está sólo la Magucha, Estefanía, Pedro y más atrás Simón están cerca. Los chicos del grado son pocos ahora. Jesús se sonríe, al final los que tenemos el traje de Judas somos más. La maestra pasa maquillada y ni los mira. Jesús es nadie, esos que sólo sirven para las estadísticas”

Lic. Martha Argerich- Ing Roberto Díaz

Técnicos del Ministerio de Educación de Catamarca
 

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