Con la flexibilización tras las restricciones por el covid y la mayor presencia de gente en los espacios públicos, los vecinos comenzaron a frecuentar nuevamente los espacios verdes y notaron que los actos de vandalismo no tardaron en llegar. Este es el caso de la Plaza Raúl Alfonsín, que se ha visto gravemente deteriorada debido al poco respeto y cuidado que tienen por las instalaciones algunas personas que asisten allí.
El pasado domingo 26 de septiembre, un niño de 8 años jugaba a la pelota con su hermano y resultó herido en la región craneal. Las lesiones del menor requirieron atención médica, además de tres puntos en su cabeza y pegar la herida de su frente.
Estas heridas fueron producidas por una filosa reja que estaba mal cortada. Según vecinos de la zona, varios jóvenes asisten a jugar al fútbol durante la noche, horario donde las canchas están cerradas. Y al no poder acceder, deciden cortar las rejas.
Familiares del niño se comunicaron con El Ancasti y manifestaron preocupación por lo insegura que se han vuelto las instalaciones de la plaza a causa de estos actos vandálicos.