La semana pasada EL ANCASTI publicó la condena de una mujer de origen brasilero, Celia Aparecida Moreira Pinheiro, por trata de personas en Tinogasta.
La semana pasada EL ANCASTI publicó la condena de una mujer de origen brasilero, Celia Aparecida Moreira Pinheiro, por trata de personas en Tinogasta.
Pero la historia, que bien podría acabado con el hecho judicial, fue la pista para que la hija de la condenada y su sobrina la encuentren luego de 20 años de no tener noticias de ella.
En una sentida carta enviada desde Brasil a este diario, la hija de Celia Aparecida relata: “durante todos estos años intenté encontrar a mi mamá, digitando 3 veces por semana su nombre en Google. En los últimos días tuve noticias de ella a través de su diario (EL ANCASTI)”.
Según cuenta la sobrina en otra carta, Celia Aparecida se marchó de su ciudad de origen, Goieré, al Sur de Brasil y nunca más volvieron a tener noticias de ella. Desde entonces, la mujer era buscada sin éxito mientras residía en Tinogasta y estaba al frente la whiskería La Torre, ubicada sobre la Ruta Nacional Nº 60.
Ahora, la hija de la condenada a siete años y seis meses de prisión, ruega por una oportunidad para comunicarse con su madre, ya que le resulta imposible viajar hasta Catamarca debido a su humilde condición económica.