Cerca de cien familias que viven en la localidad de Banda de Lucero, ubicada a 17 kilómetros de la ciudad de Tinogasta, quedaron aisladas ayer por la crecida del río Abaucán -cuyo cauce en algunos tramos supera los cien metros de ancho con grandes arenales-, por la histórica ausencia de un puente que permita la circulación.
Si bien es un inconveniente que se repite anualmente, familiares, vecinos y hasta personal de la municipalidad tinogasteña mostraron su preocupación por el estado de los pobladores aislados y, según se informó, está previsto que en la madrugada de hoy, y tras la disminución del caudal del río, vehículos oficiales intentarían cruzar para verificar el estado de los bandeños.
El temporal afectó principalmente las viviendas ubicadas en el centro de Tinogasta y la franja que comprende las localidades de Copacabana y La Puntilla.
En Tinogasta, una familia tuvo que ser evacuada por problemas en la edificación causados por la abundante lluvia.
Además, la comuna junto a personal de Defensa Civil debió asistir a personas que habitan en viviendas fabricadas con techos de cañizo, chapas y adobe, porque no soportaron el fuerte temporal y terminaron siendo afectadas seriamente.
Vecinos damnificados lamentaron la falta de personal de Defensa Civil y destacaron la ayuda de los bomberos voluntarios y la comuna durante toda la jornada.
Además, informaron que desde la municipalidad solicitarían ayuda al Gobierno provincial en cuanto a la provisión de materiales de construcción, camas, colchones, agua mineral y frazadas.
Se pudo conocer que la lluvia no superó los 20 milímetros y que los daños fueron causados principalmente por intensos chaparrones que afectaron zonas puntuales.
Por su parte, la EC-SAPEM informó que en la jornada de ayer se realizó un corte de energía programado que afectó al sur de la ciudad tinogasteña y que “en general” el servicio es normal.
Emergencia climática
El intendente de la ciudad de Andalgalá, Alejandro Páez, declaró ayer la "emergencia climática", mientras personal de la comuna asistía a las familias más castigadas por la tormenta que azotó con fuerza el distrito de Huaco, mientras que en Huachaschi, sobre la calle Miguel de Güemes, cayó el techo de una casa.
Mientras en la noche del martes, entre las 23 y las 4 de ayer, la empresa distribuidora de energía TRANSNOA sacó de servicio la línea de 132KV de Villa Quinteros –procedente de Tucumán-, dejando sin energía a Andalgalá, Tinogasta, Belén y otras localidades del Oeste catamarqueño.
La mayoría de las calles -de tierra y en pendiente-, están intransitables por lo cual el servicio de transporte urbano de pasajeros debió optar por calles alternativas.
La ruta provincial N°46, que une el departamento Andalgalá con Belén, estaba intransitable ayer por la crecida de ríos.
Los distritos El Potrero y Choya, donde están en plena cosecha de membrillo, los trabajos en las fincas se suspendieron por el estado de anegación de los terrenos.
Al cierre de esta edición se pudo conocer que la ruta nacional N°40, entre Londres y Belén, estaba con barro y agua en la calzada, por lo que se pedía precaución al transitar. La lluvia acumulada en la jornada de ayer en Andalgalá fue de 68 milímetros, superando las mediciones promedio de enero.
Pomán
Al igual que en el resto de la provincia, las localidades ubicadas en el faldeo occidental del cordón del Ambato, también soportaron intensas precipitaciones.
El distrito de Rincón quedó incomunicado por varias horas por la crecida de los ríos que, por el importante caudal de agua, no permitió la circulación de ningún tipo de vehículos.
Una vez que el nivel disminuyó, máquinas viales de la empresa CEOSA habilitaron el paso para que los vecinos del lugar puedan circular.
Por otra parte, el servicio de agua potable, que viene resentido desde hace ya varios días, también se verá afectado por las crecientes de los ríos y el ingreso de sedimentos a las plantas potabilizadoras.