A contramano de lo anunciado hace 15 días, ayer, el Concejo Deliberante capitalino no trató el proyecto de expropiación de los terrenos donde se formó el asentamiento Magisterio, en la zona norte de esta ciudad. La iniciativa había sido impulsada por el Ejecutivo Municipal hace casi un año. Los usurpadores esperan que en una semana llegue la solución.
Los ediles temen no lograr ponerse de acuerdo. El pasado 10 de agosto la Comisión de Gobierno y Peticiones había emitido dos despachos, uno por la mayoría a favor de la expropiación y otro, por la minoría, en contra. A la semana siguiente, el 18 de agosto, el presidente del cuerpo deliberativo, Juan Cruz Miranda, había anunciado que, con seguridad, el 1º de septiembre (ayer) –debido a que el pasado jueves 25 de agosto fue feriado provincial- se trataría el proyecto en el recinto. Sin embargo, en Labor Parlamentario no se le dio el visto bueno para su tratamiento. El edil había adelantado que, para su aprobación, se necesitan dos tercios o mayoría calificada. De los 14 concejales (de los cuales 7 pertenecen al oficialismo), se necesitan nueve votos para que prospere el proyecto.
Según Miranda, el Municipio solo expropiará a los propietarios que quieran vender. De esta manera, la comuna tendría trato directo con los dueños de las tierras, por un lado, y con los ocupas por el otro, pero no habría trato directo entre propietarios y usurpadores. También tendrá intervención la Caja de Crédito Municipal.
Ante esta situación, los residentes del asentamiento Magisterio manifestaron su resignación por la nueva postergación. "Vamos a esperar una semana más pero como último paso”, advirtieron. Al mismo tiempo, remarcaron que tres familias tienen audiencia para el 6 de septiembre, cuando serán informadas sobre la fecha de desalojo. "Estamos muy mal, con incertidumbre. Se termina el tiempo y no se hace nada”, anunció Jimena, una de las vecinas del asentamiento.