Con
la idea de conocer la situación actual de la lactancia materna en Argentina, la
Liga de la Leche realizó en enero de 2015 una encuesta para determinar, entre
otras cosas, el conocimiento general de la población sobre la leche materna y
sus beneficios para el bebé.
Los
resultados marcan un punto de partida para la creación de campañas informativas
y proyectos destinados a crear conciencia sobre la importancia de la lactancia
materna. Apenas la mitad de los argentinos consideran que están bien informados
sobre este tema, proporción que aumenta entre las personas sin hijos.
El
tiempo de lactancia
Uno
de los datos que muestra la desinformación entre los encuestados fue el del tiempo
que debe durar la lactancia. En promedio se piensa que la lactancia debe durar
hasta los 17 meses, pero al analizar los datos, un 30% de los argentinos
desconoce las recomendaciones de la OMS y cuatro de cada 10 considera que no se
debe amamantar a un bebé que camina.
Las
recomendaciones de la OMS sin embargo son claras al respecto y se centran en
tres aspectos claves:
•La
lactancia debe iniciar inmediatamente tras el parto, durante la primera hora de
vida.
•Se debe
dar lactancia exclusiva con leche materna hasta los seis meses.
•A partir
de los seis meses se debe iniciar la introducción de otros alimentos a la dieta
del bebé, mientras se continúa con la lactancia materna al menos hasta los dos
años de edad.
La
OMS no pone una fecha límite respecto a la duración de la lactancia, sino que
establece unos plazos mínimos óptimos, pero la lactancia puede prolongarse más
allá de los dos años sin problemas. La lactancia prolongada es una práctica más
escasa pero muy beneficiosa para el bebé.
Leche
materna y leche de fórmula
El
otro campo en el que se manifestó un mayor desconocimiento sobre la lactancia
materna fue en el de la comparación con la leche de fórmula. Aunque un 95%
reconocen que la leche materna es un mejor alimento, casi la mitad consideran
que la leche de fórmula es muy similar y piensan que contiene anticuerpos vivos
como la leche materna.
Además,
la mayoría de las personas no ve riesgos asociados a la leche de fórmula y 6 de
cada 10 argentinos tienen una mejor imagen de la leche de fórmula y ven muchos
beneficios en este tipo de alimentación.
Es
muy importante recordar que, si bien la leche de fórmula está diseñada para
cubrir las necesidades nutricionales del bebé en las distintas etapas de su
crecimiento, no cuenta con los anticuerpos que tiene la leche materna y que
ayudan a reforzar el sistema inmunológico del bebé.
Los
bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidad de tener
problemas digestivos y de enfermar, pues sus defensas se refuerzan con los
anticuerpos que le proporciona la madre al alimentarlo.
A
largo plazo, los adultos que recibieron lactancia materna en su infancia tienen
menos riesgo de tener problemas de salud como la diabetes de tipo 2, sobrepeso,
obesidad y además suelen tener la tensión arterial más baja, así como los
niveles de colesterol.
La lactancia materna es una fuente de salud a corto y largo plazo. Es por ello que deben
fomentarse las campañas de información para animar a más madres a llevarla a
cabo. Los beneficios que aporta al bebé no acaban con el destete, por lo que es
una práctica que debe promocionarse, para eliminar los mitos que aún existen
alrededor de ella y para que cada vez más niños se beneficien de sus bondades.