Recientemente en el informe presentado por
el grupo Empresas por la Infancia, se indica que un 49% de las empresas
argentinas no dan a sus trabajadoras descansos por lactancia. Otras
organizaciones como La Liga de la Leche Argentina, revelan en sus encuestas que
entre la población argentina existe mucho desconocimiento sobre las recomendaciones
de organizaciones como la OMS sobre la lactancia.
Estos datos son el reflejo de que la
lactancia materna no se considera algo verdaderamente importante en nuestra
sociedad. Aunque la gran mayoría de los argentinos consideran la
leche materna mejor que la de fórmula, una gran parte de ellos
equipara ambas formas de alimentación y las considera casi iguales,
desconociendo en la mayoría de los casos que la leche
materna contiene anticuerpos esenciales para el desarrollo del sistema inmunológico del niño.
Desconocimiento sobre las recomendaciones
de la OMS
En este contexto se deben crear campañas de información para las futuras madres y para
la sociedad en general que hagan hincapié en la importancia de proporcionar
al bebé leche materna de forma exclusiva
hasta los seis meses y combinada con otros alimentos al menos hasta los dos años.
La encuesta de La Liga de la Leche mostraba
una clara desinformación al respecto. Cuando se consultó a los argentinos por el tiempo que
el bebé debía
recibir lactancia materna exclusiva, la media se situó en los 11,7 meses y la media en
cuanto al tiempo que debía durar la lactancia en general se
fijaba en los 16 meses, ambos datos muy alejados de las recomendaciones de la
OMS.
Seguir las recomendaciones para tener hijos
más sanos
Los beneficios de la leche materna van
mucho más allá de la tierna infancia. Amamantar a
los niños no solo crea un mejor vínculo afectivo con la madre, sino
que tiene múltiples ventajas para la salud del niño a
corto y a largo plazo.
A corto plazo, el bebé desarrollará un sistema inmunológico más fuerte y será menos propenso
a contraer enfermedades e infecciones. También
tendrá menos probabilidades de sufrir
diarreas y otras enfermedades gastrointestinales, pues la leche materna se
digiere mejor y protege la flora intestinal del bebé.
A largo plazo, los niños que han recibido la lactancia materna según las
recomendaciones de la OMS son en general más
sanos, tienen menos incidencia de enfermedades infecciosas y además tienen menos probabilidades de sufrir de obesidad o de diabetes de
tipo dos en su vida adulta.
Otros de los beneficios de la lactancia
materna es que mejora el desarrollo de la mente del bebé y en bebés
prematuros es el alimento perfecto para que puedan ganar peso, disminuyendo
considerablemente el índice de mortalidad de este grupo de riesgo.
Una implicación del
Estado y del entorno empresarial, social y familiar para promocionar la
lactancia materna, así como proporcionar a las futuras
madres la información adecuada y las facilidades que necesitan para que puedan amamantar
a sus hijos de forma exitosa, nos garantizarán niños más sanos a corto y largo plazo.