viernes 1 de mayo de 2026
estÁ en el puesto San Roque, en Saujil, Pomán

La escuela Nº66 sigue sufriendo el olvido y la indiferencia

El ministerio de Educación prometió hace más de dos años construir la nueva escuela.

Por Redacción El Ancasti
Hace más de dos años se conocía la triste realidad de la Escuela Anexo Nº 66 del puesto San Roque, ubicada ocho kilómetros monte adentro de Saujil, en el departamento Pomán, que funcionaba en un salón hecho con puntales, toldos, plásticos y elementos muy precarios.

Desde entonces la solidaridad de la gente no dejó de asomar y llegó no solo para la escuela, también para la pequeña comunidad del paraje. Sin embargo, lo único que no llegó nunca fue la ayuda oficial para cumplir con las promesas de un edificio escolar nuevo que según manifestaron en su momento funcionarios de distintas áreas del ministerio de Educación, estaba dentro de las "prioridades” que marcan la agenda de la gestión del ministro José Ariza.

Los chicos continúan asistiendo a clases en situación muy precaria. Si bien una agrupación política de Saujil construyó un salón de bloques con techo de machimbre, donde también se instaló un lavatorio pero sin grifería y un inodoro, pero sin el depósito de agua, la precariedad de la construcción provocó que las condiciones climáticas comenzaran a hacer mella en el techo que se comenzó a llover. En igual situación se encuentra el módulo o container donado por la empresa Energía Catamarca SAPEM, acondicionado, precariamente, para que los alumnos tuvieran clases, pero ahora también se llueve y está bastante deteriorado.

Nada cambió desde que se conocieron las necesidades de la comunidad del puesto San Roque, siguen utilizando agua de un pozo, que sacan con la ayuda de un burro al que le colocan una cámara de auto y un fierro, desde donde cuelga un balde.  

El grupo solidario "Juntos a la par”, una ONG, visitó recientemente el lugar y volvió a mostrar a través de las redes sociales la realidad de esa comunidad y decidió iniciar nuevamente una campaña para mejorar las condiciones de vida de los chicos que concurren a esa escuela-rancho. 

El grupo envió notas al ministro José Ariza "recordándole” la situación de la escuela, y tuvieron como respuesta una invitación para que los chicos visiten, por primera vez la ciudad, alojándose en  el Centro de promoción de Integración Juvenil. Consideran que la iniciativa es buena, pero sostienen que las prioridades de estos chicos van mucho más allá de una visita a la Capital, y que "necesitan igualdad de oportunidades, un lugar digno donde educarse, asistencia médica y los servicios básicos".

La maestra, sin duda con gran vocación, se acomoda a las necesidades del lugar. Para poder permanecer allí, los pobladores le cedieron un espacio mínimo para dormir, aún así, sigue al frente de la escuela que sufre el olvido de las autoridades de Educación.
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