La localidad de Salado, en el departamento Tinogasta, sigue padeciendo el calvario de no tener un médico permanente, problema que arrastra desde hace años pese al continuo reclamo de los vecinos.
La localidad de Salado, en el departamento Tinogasta, sigue padeciendo el calvario de no tener un médico permanente, problema que arrastra desde hace años pese al continuo reclamo de los vecinos.
Cualquier problema de salud o accidente que requiera de una asistencia que no puedan brindar las enfermeras que trabajan en el mini hospital del pueblo, implica el traslado del enfermo o herido a las ciudades de Tinogasta o Aimogasta (La Rioja), que están localizadas a más de cincuenta kilómetros de Salado.
La ausencia de un médico puede ser crucial en casos de vida o muerte, y a veces, dolorosamente, es la última opción la que prevalece.
Los vecinos comentaron que el último fin de semana hubo un intento de suicidio y un accidente automovilístico en el pueblo. En ambos casos se hizo necesario contar con asistencia médica, por lo que las personas afectadas debieron ser trasladadas a gran distancia, con el riesgo que eso significó.
Las autoridades encargadas de dar una respuesta no han cumplido con la promesa de designar a un profesional permanente, por lo que los pobladores están estudiando la posibilidad de cortar la ruta nacional 60, que pasa por las inmediaciones de Salado.