"Querían hacer algo tranquilo pero esto es mucho", dijo una
sonriente Zaira Nara a los medios que se
agolpaban en la entrada del Registro Civil de San Isidro, donde se esperaba la
llegada de la feliz pareja. Wanda Nara y Mauro Icardi entraron sonrientes
y no dudaron en posar para los fotógrafos, con la alegría de celebrar por fin
su boda.
"Les deseo mucha suerte", dijo la jueza de paz, protagonista
inesperada de este mediodía en que el "sí quiero" de Wanda y Mauro se
hizo esperar bastante: la cita era a las 12.30 y ellos hicieron su entrada
triunfal a las 13.40.
La modelo estaba espléndida con un precioso vestido color blanco de mangas
largas y falda acampanada hasta arriba de la rodilla. Mauro optó por un traje
negro, aunque decidió - no entendemos por qué- prescindir del saco: sólo
chaleco y las mangas arremangadas, un estilo demasiado descontracturado.
La ceremonia contó solamente con 12 invitados del círculo más íntimo de la
modelo y el futbolista. Entre ellos, se lo pudo ver al diseñador Daniel
Casalnovo tirando papelitos de colores con forma de corazón. El gran ausente
-con aviso- fue el padre de Wanda, Andrés Nara, quien no asistió para
no generar una situación incómoda con su ex mujer, Nora, de quien se divorció
recientemente.
Bajo una lluvia de arroz, la pareja se retiró del registro civil muy
sonriente, apenas pasadas las 14, rumbo al festejo íntimo para celebrar la
unión.