Luisana Lopilato vino a la Argentina para
participar de la entrega de los Premios Martín Fierro, ya que estaba nominada
por su trabajo en el programa En Terapia. La actriz
aprovechó su visita al país para ir a Pura Química a contar divertidas
anécdotas de su vida junto a Michael Bublé.
Una que
llamó la atención fue la que ocurrió la noche de su segunda boda, (la que
celebraron en Canadá), que terminó con todos en el hospital."Hubo dos
fiestas de casamiento, una mejor que otra. Fue mejor la de Argentina porque
tenemos como una pasión latina. Vinieron 40 canadienses y no podían creer que la
gente se iba a las 9 de la mañana.
La de Canadá empezó a las 7 de la tarde y
terminó a la 1. Fue una ceremonia como para invitar a todos los que no habían
podido viajar. No es aburrido, es otra cultura. Para ellos tomar es
sentarse a tomar en una casa a contar chistes, a la 1 ya es tarde. No hay
boliche", comenzó a relatar Luisana.
"Darío (su hermano) se emborrachó en
las dos fiestas.En la fiesta de Canadá mi hermano terminó con coma
etílico y yo cuando terminó la fiesta, estaba un poco tomada, me fui a dormir,
me suena el teléfono y mi mamá me dice 'Darío está en el hospital'. Nosotros
nos fuimos y lo dejamos internado en terapia intensiva. No sabíamos hablar
inglés. A la fiesta no se podía ir con teléfonos, tuvieron que volver a
casa para poder llamar.
El problema es que allá cuando tomás y te ven borracho
en un lugar público, los mismos del lugar llaman a la ambulancia. Se ve que
llamaron los del hotel, entonces lo buscaron", siguió contando la actriz. Lo cierto es
que no quiso dejar que pasara mucho tiempo y fue a buscar a su hermano, a pesar
de que ella también estaba un poco pasada de copas: "A la madrugada me
fui a buscar a mi hermano.
Le digo a Mike 'vamos ya a buscarlo al hospital'.
Cuando llego, yo estaba un poco alegre. Llegué con Mike al hospital, con el
vestido de novia, porque no me lo había sacado, nunca lo vi a mi hermano en esa
situación, en un hospital. Estaba amordazado (con chaleco de fuerza), enchufado
como que le estaban poniendo el suero. Yo me tiré arriba de mi hermano y me
puse a llorar. Nunca lo vi en un hospital. Mike le decía 'Darío, Darío,
hermano'...".