Bublé y Lopilato, listos para celebrar la Navidad en Vancouver
Después de veinte días separados, el cantante buscó a su mujer y su hijo en el aeropuerto. Serán los anfitriones de unas fiestas inolvidables en su casa en la montaña
Aunque los dos se morían de ganas de verse, el más ansioso por el reencuentro era él, que tras veinte días lejos de Luisana Lopilato (26) y su hijo, los extrañó mucho, especialmente al pequeño Noah. Por eso, y como hace cada vez que su mujer vuela a Canadá, el jueves 19, Michael Bublé (37) la esperó en el aeropuerto internacional de Vancouver y la recibió con un beso apasionado y un café de Starbucks, el favorito de Lu. Eso sí: cuando tuvo a upa a su hijo de casi cuatro meses, se lo comió a besos y no se despegó de él hasta que se le durmió en los brazos, en su casa de la montaña, donde el principito de la familia disfrutará de su primera Navidad.
Desde que se conocieron, a fines de 2008, Luisana y Michael se resignaron a estar algunos días sin verse (la única regla que tenemos es no pasar más de dos semanas y media separados, confesó ella en su última entrevista con ¡Hola!), según los compromisos profesionales de cada uno, y a disfrutar de un amor itinerante. El matrimonio, que dio el sí tres veces en dos países diferentes y tiene casas en Vancouver, Los Angeles y Buenos Aires, vive una eterna luna de miel y, desde que nació MiniBublé, los tres juntos componen la imagen perfecta de la felicidad. En el último mes, por ejemplo, él, quien cada vez que viaja se lleva un chanchito de peluche que le regaló su mujer, aprovechó un fin de semana libre en su To Be Loved Tour para volar a Buenos Aires y pasar dos días a puro mimos con Luisana y su heredero (de la mano, brillaron en la entrega de los premios Tato en el teatro Colón). Ella, que aprendió inglés en tiempo récord por amor, lo aplaudió en primera fila en los shows de Boston y Washington, dos de las paradas norteamericanas de la gira (después no pudo seguirlo a Europa, porque está rodando la película Las insoladas).