miércoles 1 de abril de 2026

“No voy en contra de lo que siento”

A partir del disco de Cumbia Ninja, confiesa su deseo de convertirse en cantante.



Con sus frescos 22 años, Brenda Asnicar tiene experiencias de vida variadas e intensas. De Patito feo a Cumbia Ninja, de las novelas de Telemundo a tocar como líder de las Divinas para 60 mil niños en River, del romance con Carlitos Tevez que la puso en los ojos de los paparazzi a su deseo musical de estos días, todo ha sido aprendizaje y búsqueda. Para la serie Cumbia Ninja -que produce y emite el canal Fox-, acaba de grabar tres temas y abre la puerta a una futura carrera musical.



¿Qué elegís: cantante o actriz?

No podría elegir, pero cantar me gusta mucho y lo hago todo el tiempo. Cuando tuve la posibilidad de cantar en River, fue una experiencia increíble, tenía 16 años y sentía que estaba flotando en el escenario. Esa conexión que tiene la música me encanta. Una sensación de adrenalina pura y felicidad extrema, que lo cuento y todavía siento el hormigueo. Amo sentir eso. Me acuerdo que había estado viendo ahí mismo, a Roger Waters con mi viejo y él me decía, Mirá cuando estés ahí, cantando..., y cuando subí al escenario pensé en eso. Nunca tuve un show sólo mío, pero me encantaría.



¿Cuáles fueron los mejores recitales que recordás haber visto?

Vi de todo, me acuerdo de uno de James Blake, un inglés, muy bueno. El Indio Solari en Junín, ahí fui con mi hermano y varios amigos en auto y fue muy divertido. Me gusta ver cosas nuevas, hace poco fui a ver a Major Lazer, la banda de Diplo, que es un Dj. Y hay un montón que nunca pude ver y me encantaría, como Nina Simone, que me desespera. John Frusciante, ex Red Hot Chili Peppers, lo amo. Luis Alberto Spinetta, me hubiese encantado, pero llegué tarde. Por suerte quedan los discos, y eso es lo que tiene de bueno la música, que es eterna. El artista puede partir, pero el mensaje queda, y eso es genial.



Tenés un gusto muy variado...

Tengo un espectro gigante, es verdad, y es por eso que no estoy apurada en hacer música. Estoy en un momento de absorción de conocimiento, como una esponja. Quiero ver, escuchar y aprender todo. Empecé a actuar a los 11, tengo 22, soy joven y siento que falta. Cuando hacía Patito feo me ofrecieron hacer un disco, como un negocio, como a veces se plantean las cosas en la música. No tenía una certeza de por qué no quería, pero dije que no. No quería que otro decida qué voy a cantar, cómo va a ser mi música. En los últimos dos años escuché toda la música que no escuché en mi vida. Trato de encontrarme a mí misma. Los artistas que no sienten la música que hacen no trascienden. La música, para mí, es un mundo por descubrir muy grande. La respeto demasiado como para sacar un disco porque sí.



¿Pero ya grabaste algo?

Todo lo que hago lo pongo en SoundCloud. Cuando murió Amy Winehouse, hice un cover suyo con Gaspar Benegas, el violero de El Indio Solari, y Pecho Anzoategui, que son amigos míos de Las manos de Filippi. Fue una manera de desestructurar una situación, y a partir de ahí se armó como un equipo de trabajo donde empezamos a grabar cosas, que son pruebas, ideas. Tengo demos como para tirar al techo. Me gusta que las cosas fluyan de manera natural, es más emocionante, sentís más cosas. No me gustaría ser una artista a la que le digan qué es lo que tiene que hacer. No lo digo desde la rebeldía de Yo hago lo que quiero, siento que es importante. No voy en contra de lo que siento.



Pero hasta ahora todo tu vínculo con la música está anclado a programas; nadie sabe qué tipo de música harías vos misma.

Eso me encanta.



Quizás ni vos lo sabés...

Creo que yo lo sé, pero me estoy probando en todo. Soy súper exigente, y puede que sea la persona más dura conmigo misma. Soy víctima de eso muchas veces, es un proceso de mi personalidad y de mi edad. Lidiar con el arte es pesado, uno juega con sus sentimientos, los vuelca, los trae y se encuentra mucho con uno mismo. Ideas, pensamientos, sentimientos. Eso a veces es complicado.



¿Todo lo que hiciste hasta acá, te facilita o te complica una carrera como cantante?

Nunca me arrepiento de nada de lo que hago, mis aciertos y mis errores me llevaron a lo que soy hoy. Sí soy consciente de las diferencias que tengo con mi yo anterior. Cambié mucho, a pesar de que la esencia es la misma. Y voy a seguir cambiando. Las contradicciones nos ayudan a crecer, a cambiar, sino seríamos unas amebas. Sé que tengo una ensalada en la cabeza, pero bueno, tengo 22 años, es el loco , ¿no? Lo que me interesa es proponer algo sincero, con sentimiento. Mi problema no es la aceptación del otro, yo quiero que me guste a mí y ser auténtica. Jugar sin prejuicios y sentir que fluye de mí. No quiero ser el hit, y que me griten miles de chicas en la puerta del Faena. Haciendo un disco en la calle, o música en casa, soy feliz; y lo otro, me costaría años de terapia. No quiero ser víctima de mi ansiedad.







Seguí leyendo

Te Puede Interesar