Gonzalo Andrada, de 20 años, y María José Carma, de 24, son dos jóvenes catamarqueños que comparten un sueño: vivir de la música, que es lo que aman. Y con ese sueño a cuestas emprendieron la aventura de convertirse en La Voz Argentina, poniendo el talento que les sobra a consideración de los responsables de llevar adelante la preselección de figuras de este novedoso formato televisivo de origen holandés, y que en nuestro país se puede ver por la pantalla de TELEFE.
Gonzalo y María José resultaron elegidos, de entre 30.000 participantes, en el selecto grupo de 150 cantantes que a partir de abril hicieron la audición a ciegas en el escenario montado para esta propuesta televisiva.
Ambos brillaron con sus voces privilegiadas y una notable interpretación, convirtiéndose, en esa jornada que les cambió la vida, en valiosos embajadores de la música local.
María José ya quedó en el camino de este concurso que reúne a enormes artistas. Gonzalo sigue en carrera: quedó entre los mejores 68 y se apresta a librar la primera batalla para dirimir su continuidad en el reality.
- ¿Por qué entraron en La Voz Argentina?
- María José: entramos en ‘La Voz…’ porque no gustaría vivir de la música. Este tipo de programas representan una oportunidad muy grande, y uno de los medios para acceder a nuestro objetivo. Yo estaba esperando que llegue ‘Operación Triunfo’, pero cuando vi la publicidad de ‘La Voz Argentina’, no dudé.
- Gonzalo: yo preferí realizar el casting de este programa y no de Soñando por Cantar, de Canal 13, porque La Voz… es más serio.
- ¿Cómo fue el casting?
- Gonzalo: el casting de Córdoba fue el primero. Éramos 2.000 pero quedamos 30. Y después siguieron depurando. La preselección la hizo la gente de TELEFE, pero luego grabamos un video y lo mandaron a Holanda, donde se terminó de depurar la nómina de los que participamos del programa.
Desde la preselección, hasta que les comunicaron que iban a participar de la primera etapa del programa la audición a ciegas-, pasaron dos meses interminables. Pero una cláusula de confidencialidad les impidió gritarle a todo el mundo la alegría. Sólo podían informar del logro obtenido a las personas más cercanas, pero boca a boca. De ninguna manera estaban autorizados a contar la buena nueva en las redes sociales o mensajes de texto. El riesgo era muy grande: podían ser excluidos del programa.
Una vez confirmados como participantes de La Voz…, la producción del programa les envió a ambos una lista de 150 canciones de todos los estilos, de las cuales cada participante debió elegir 50. Y, finalmente, de esas 50, la producción eligió una, que es la que interpretaron durante la audición.
Antes, debieron viajar a Buenos Aires para una prueba de tono, que consistió en ver el registro vocal en el que les quedaba cómodo el tema que les eligieron. En esa etapa fueron 200 los que hicieron la prueba y 50 quedaron eliminados. Los 150 elegidos finalmente hicieron la audición, pero no todos tuvieron la suerte de que salieran al aire.
Tanto Gonzalo como María José sí fueron elegidos para que sus audiciones se vieran en pantalla. María José interpretó Si tú no estás aquí, de Rosana. Gonzalo, un tema en inglés de los años ochenta: More than words, del grupo Extreme. Axel, Soledad, Miranda y el Puma José Luis Rodríguez se dieron vuelta aprobando la interpretación del joven catamarqueño, que finalmente eligió pasar a integrar el equipo de Miranda. Primero se dio vuelta la Sole, luego Axel, después Miranda y al último el Puma, relata, y añade que eligió a Miranda porque fue la devolución que más me gustó. Pensaba elegir a Axel, pero sobre la marcha cambió de opinión.
María José también hubiese elegido a Miranda; la otra opción era Axel. Cuenta que estaba muy nerviosa: Sé que no di todo lo que podía dar, pero no estoy disconforme con la presentación. No fue una presentación incorrecta, pero faltó. Influyó mucho el día entero de desgaste. La Sole me dijo que tenía una voz muy dulce, que le transmitía mucha paz, pero que ya tenía muchas mujeres en mi equipo. Me quería morir. Esa parte la editaron, no salió al aire.
Las audiciones se hicieron durante seis días seguidos de grabación. María José grabó el segundo día, alrededor de las 21, casi doce horas después de haber llegado al estudio. Gonzalo no debió esperar tanto: audicionó alrededor de las 14 horas.
Durante toda la jornada de grabación interactuaron con los otros participantes y los familiares y amigos que los acompañaban. Se formaron lazos muy lindos, comentan tanto María José como Gonzalo.
Los dos jóvenes reconocen que valió la pena el desafío que emprendieron. Y que la experiencia influyó en sus vidas. Ahora siento que los demás valoran lo que una hace. Toda la gente me da su apoyo, su aliento -señala María José-. En cuanto a lo estrictamente musical, no cambió nada, yo voy a seguir haciendo mi trabajo como siempre.
Gonzalo piensa que su participación en el programa le dio un impulso para estar más seguro de mí mismo. Pero su balance final queda en suspenso. Mientras, sólo se concentra en lo que le resta de su recorrido en el programa: lo que le queda para poder plasmar en la realidad su sueño de convertirse en La Voz Argentina.
- ¿Cómo nace la relación de ustedes con la música?
- Gonzalo: Canto desde que tengo memoria, porque mi mamá también canta y toca la guitarra, así que siempre me hizo cantar. A los 11 ó 12 años comencé a estudiar canto, a tomar en serio lo que es la técnica vocal. Mi gustos musicales pasan más que todo por las baladas, tanto en español como en inglés. Hasta que hice el casting estaba estudiando Derecho en Córdoba, pero ahora dejé. Yo ya estaba pensando en dejar la carrera para dedicarme a la música, y cuando salió esto, no lo dudé. En Córdoba canto en bares. En Catamarca no volvió a cantar desde que me fui, pero antes, durante la época de la secundaria, actuaba en eventos privados, en fiesta de 15 años.
- María José: Yo empecé a los 9 años en el colegio con mi señorita de música, mi seño Reina, que me descubrió como cantante (risas). Mi gusto por la música viene de mi papá y de mi mamá. Mi papá (el juez José Carma) canta muy bien. Sí -la interrumpimos-, hemos escuchado una versión muy buena de ‘Garganta con arena’ (risas, otra vez). Pero fue mi mamá la que me inculcó de chica esto de la música. Estudiaba piano en el Zambonini, y a los 12 ó 13 años me cambié al Rubinstein. Ahí la conocí a la profesora Claudia Morales, y empecé a cantar con ella en un quinteto. Cuando tenía 15 años nos separamos. En el secundario armé una banda con unos compañeros se llamaba Supernova- y hacíamos rock internacional. Cuando terminamos el secundario nos separamos y cada uno hizo la suya. Entonces formé otra banda con la que hacíamos de todo, pero especialmente mucho rock y blues. Nunca le pusimos un nombre, pero nos presentábamos muchísimo en bares, en fiestas. Después me largué como solista, ya no hacía tanto rock. Empecé a hacer más melódicos. Después formé el grupo ‘Las Evas’. Primero éramos tres, pero ahora quedamos dos, porque una de las integrantes, Carolina Díaz, dejó por cuestiones personales. Ahora sigo en el grupo con Lorena Carrizo, pero también canto como solista. Además de estudiar con Claudia Morales, también lo hice con la profesora Sandra Sosa, y ahora con mi fonoaudióloga, Cecilia Moreno, con quien también hago trabajos vocales.
- ¿Qué sienten cuando suben a un escenario?
- Gonzalo: antes de actuar estoy nervioso, pero subo al escenario y me transformo.
- María José: Cuando subo a un escenario y empiezo a cantar siento que estoy viva. Eso es para mí cantar, sentirme viva.
Angelitos
María José dedicó el tema Si tú no estás aquí a su madre y su hermanito fallecidos, a quienes llamó mis angelitos, en un momento conmovedor que se emitió momentos antes de que saliera al escenario y pusiera su gran talento a consideración de José Luis El Puma Rodríguez, Axel, Soledad Pastorutti y la dupla Miranda que integran Alejandro Sergi y Juliana Gattas.
Qué es La Voz Argentina
La Voz Argentina consiste en elegir entre un grupo de concursantes a aquellos que destaquen por sus cualidades vocales sin que su imagen influya en la decisión del jurado, integrado por conocidos artistas. Es la adaptación argentina del exitoso formato holandés The Voice, popularizado en el mundo a raíz de la adaptación estadounidense The Voice que emite la cadena NBC desde abril de 2011. El programa, en Argentina, se estrenó el domingo 1 de julio de 2012.
La Voz Argentina se basa en un formato de competición similar de los Países Bajos titulado La Voz de Holanda. El ganador de este reality recibe un contrato discográfico con Universal Music.
El formato de La Voz fue ideado por John de Mol, creador de Gran Hermano, y se diferenciará de otros talent shows de canto porque sólo se evaluará el potencial de voz sin darle importancia al aspecto físico de los participantes.
Se trata de un formato extranjero, producido en diferentes lugares del mundo con mucho éxito en el 2011. La Voz Argentina cuenta con un jurado de cuatro profesionales, quienes de espaldas a los participantes los escuchan cantar. Cuando a alguno de ellos le gusta lo que oyen, el jurado famoso en cuestión aprieta un botón y su silla se da vuelta, convirtiéndolo así en un posible padrino de ese concursante.
Lo novedoso de este show está en la dinámica del programa. A diferencia de otros certámenes de canto, esta versión agregó un ingrediente: los integrantes del jurado permanecen dados vuelta en el transcurso de la performance de los participantes. Así, sólo a partir de la voz, cada juez selecciona qué participantes quiere para su equipo.
De esta forma, el concurso se subdivide en diferentes fases: la instancia del canto ciego, la selección y el duelo entre equipos con shows preparados para las galas especiales y la presentación en vivo.