La situación socioeconómica en los 16 meses del gobierno de Mauricio Macri "objetivamente ha empeorado", advirtió Daniel Arroyo, especialista en desarrollo humano y dirigente del Frente Renovador, en diálogo con ámbito.com durante su visita al diario Ámbito Financiero. En ese sentido remarcó que hay dos datos de la vida cotidiana que muestran las dificultades que atraviesa la población: bajó el consumo de leche y cayeron un 10% los viajes en colectivo.
En cuanto al escenario postelectoral Arroyo alertó que "si
el Gobierno imagina un proceso de ajuste o de devaluación después de las
elecciones complicaría la situación del todo".
Con el cronograma electoral a punto de iniciarse, Arroyo prefirió no hacer
nombres sobre candidatos pero aseguró que el Frente Renovador le va "a
presentar a la sociedad buenas personas y buenas propuestas de cara a la
Argentina que viene".
Periodista: ¿Qué diagnóstico hace de la situación socioeconómica en los 16
meses de gobierno de Mauricio Macri?
Daniel Arroyo: La situación empeoró claramente en estos 16 meses. Si le
querés dar una lectura más macro aumentaron la pobreza, el desempleo y la
deuda, o sea estamos peor y estamos con un problema serio para adelante porque
el Gobierno está contrayendo una deuda que la van a pagar nuestros hijos y
nietos. Si la mirada es de la vida cotidiana hay dos datos que son
determinantes, uno es que sigue bajando el consumo de leche por primera vez en
muchos años. La Argentina tiene un logro grande y es que todas las madres saben
que tienen que darle leche a sus hijos, si no hay leche es que no hay plata. Y
lo segundo es que está bajando la cantidad de gente que viaja en colectivo, uno
toma la SUBE y hay un 10% de baja en lo que es el transporte interurbano, lo
que quiere decir que las personas no tienen plata y que no hay trabajo, eso es
lo que determina un empeoramiento de la situación social. Creo que los sectores
de trabajo formal, la clase media, las paritarias le quedaron por debajo de la
inflación y realmente les está costando cada vez más. Debajo lo que es el mundo
de las changas es el que está más complicado, porque el sector informal se le
achicaron las changas, y el mundo de los planes sociales en el que el Gobierno
dio movilidad aumentando los montos quedó muy deteriorado porque la inflación
en alimentos es permanentemente alta. Objetivamente la situación ha empeorado.
P.: ¿Cree que el cierre de paritarias puede darle impulso al consumo en el
segundo trimestre?
D.A.: Va a tener un impacto muy relativo. Efectivamente las paritarias van
a volcar algo de dinero en el bolsillo de las personas, pero hay una fenómeno
muy extendido que es el sobreendeudamiento, o sea gran parte de la gente se
endeuda, los que pueden en el banco, y los que no en la financiera, ese esquema
lo que hace es que la plata que ingresa va a tapar agujeros. Lo otro que es
complicado y que le está pasando a los sectores pobres son los costos fijos
altos, con lo cual uno comienza el mes teniendo que pagar gastos importantes
altos, con lo cual el día 15 o 20 del mes hay mucha gente que se complica.
P.: El cronograma de tarifas prevé aumentos en el periodo de postelecciones,
¿cómo ve el escenario luego de las elecciones?
D.A.: Si el Gobierno imagina un proceso de ajuste o de devaluación después
de las elecciones complicaría la situación del todo. No hay ajuste posible en
la Argentina, lo que debe haber es un proceso de expansión económica. En este
contexto con tantas dificultades, con 9 millones de personas que reciben dinero
todos los meses a través de distintos planes sociales y así y todo tenemos 30%
de pobreza, y 35% de trabajo informal quiere decir que no hay espacio para
ajustar o achicar. Lo que hay que hacer es expandir la actividad económica,
mirar el mercado interno. En la Argentina lo que genera actividad económica no
genera trabajo, efectivamente el Gobierno puede conseguir algún nivel de
inversión para soja, minería y sector financiero que es lo rentable, pero el
trabajo está en la construcción, textil, comercio, esta falta de relación
obliga a mover el mercado interno y no es momento de ajuste. Hoy la situación
social es de implosión social, de gente que explota para adentro, no tiene
plata, no tiene trabajo, hay una situación de tensión en los barrios.
P.: ¿Qué diferencial tiene el Frente Renovador en su rol de oposición?
D.A.: Tenemos tres cosas que nos diferencian y que me hacen sentir muy
orgulloso. Uno es que claramente somos una oposición con propuestas, vemos que
la orientación del Gobierno no es buena y a medida de que no consigue
resultados intenta polarizar con lo malo del gobierno anterior, y nosotros en
el medio decimos que hay que armar un empalme entre planes sociales y trabajo,
hay que ir al sistema dual en la escuela secundaria, hay que armar un sistema
de créditos, hay que encarar un esquema de obra pública con mano de obra
intensiva, hay que declarar la emergencia alimentaria; tenemos un conjunto de
instrumentos y hacemos propuestas para la coyuntura para ponerle un piso a la
crisis y propuestas para adelante. Lo segundo es que somos un verdadero equipo
porque estamos haciendo una escuela de gobierno, porque tenemos mucha gente
preparada con experiencia en el área económica, educativa, social y de salud,
no nos hubiera pasado esto que le pasó al Gobierno que entró y cada funcionario
empezó a ver de qué trataba esto y a echarle la culpa a los que estuvieron
antes. Y lo tercero, que es lo más importante, es que tenemos razón, y en
política gana quien tiene razón y el que tiene razón es el que le habla a la
vida cotidiana de la gente. El Gobierno se está enganchando mucho con la idea
de construir la polarización entre dos modelos, y está perdiendo la noción de
lo que le pasa a la gente en la vida cotidiana, mi impresión es que nosotros
tenemos mucho vínculo y estamos metidos en los barrios. Todo esto de tener
propuestas, haber armado un equipo con Sergio Massa a la cabeza y tener más
calle y conocimiento me hace estar orgulloso de ser parte del Frente Renovador.
P.: ¿Qué cree que se pone en juego en estas elecciones legislativas?
D.A.: Se juegan senadores y diputados. No se juega el futuro de la
República, no se juega la vida o la muerte de los argentinos, se juega
básicamente una mejor representación parlamentaria. Cuando en el 2019 haya
elecciones para el Ejecutivo se discutirá quién es mejor presidente, gobernador
o intendente de cada lugar. Hoy se juegan elecciones legislativas, quienes
intentan ponerle una carga de vida o muerte, me parece que esconden la falta de
propuestas. Lo que se juegan son las propuestas de diputados y senadores y la
sociedad tiene un voto racional y comparativo.
P.: ¿El kirchnerismo acusa al Frente Renovador de ser funcional al Gobierno?
D.A.: El PJ y el kirchnerismo tienen mayoría abrumadora en el Senado,
ninguna ley puede salir sin que el PJ la esté viabilizando, en segundo lugar
nosotros apoyamos el presupuesto a nivel de la Provincia y la Nación, apoyamos
la salida del default con el pago a los fondos buitres porque nos parecía que
el Gobierno tenía que tener una base para comenzar con las políticas que quería
aplicar. Así como apoyamos esas medidas que hacen a la gobernabilidad, somos
críticos y planteamos la ley pyme como un cambio fuerte que después el Gobierno
no terminó aplicando del todo, planteamos reformar fuerte los planes sociales y
en todos los planos, diríamos que hemos actuado de manera muy republicana y
responsable. Este es un momento del país no para administrar sino para
transformar en serio. Está agotado el sistema de escuela secundaria, de planes
sociales, de crédito y el sistema de administración pública. No se trata de
subir un punto la paritaria o de un programa más, o una materia más en la
secundaria, es momento de transformar profundamente y el Gobierno no está a la
altura. Queremos mostrarles a los argentinos que estamos a la altura de
transformar el país. Ese espero que sea el debate más fuerte de cara a las
elecciones.
P.: ¿En cuanto a las listas que tiene definido el Frente Renovador?
D.A.: Lo que yo aprendí con el tiempo en la política es que las listas
terminan conformándose a último momento. Tenemos un trabajo fuerte con
Margarita Stolbizer en términos de acuerdo parlamentario, eso terminará de
definirse si se conforma una alianza electoral, y en término de listas todos
los espacios políticos van a terminar definiendo avanzado junio. Creo que vamos
a tener una muy buena oferta de candidatos, de personas que le pueden hablar a
la sociedad, contar sus ideas y proyectos, y en eso creo que le vamos a
presentar a la sociedad buenas personas y buenas propuestas de cara a la
Argentina que viene.