lunes 15 de abril de 2024
Audiencia en la sala penal de la Corte de Justicia

Tomás Caniza, condenado por "lesiones gravísimas", solicitó la absolución

Se le impuso una condena de cinco años, por la muerte de Ricardo Vega, tras una agonía de cinco meses.

En el Salón San Martín de la Corte de Justicia de Catamarca, la Sala Penal llevó a cabo una audiencia de expresión de agravios. En la oportunidad, Tomás Caniza, quien fue hallado culpable en el delito de “lesiones gravísimas” y condenado a cinco años de prisión, presentó un recurso de casación. En la ocasión, estuvieron presentes el fiscal de Cámara, Alejandro Dalla Lasta Baroni, quien estuvo acompañado por el abogado de la querella Sebastián Ibáñez. La defensa fue ejercida por el abogado del foro local Fernando Contreras Del Pino. El defensor solicitó la absolución para su asistido y la investigación por el delito de falso testimonio para uno de los testigos. Tanto el representante del Ministerio Público Fiscal como la querella solicitaron que se ratifique la pena aplicada. Los ministros de la Sala Penal Hernán Martel, Verónica Saldaño y Fernanda Rosales Andreotti deben resolver el recurso.

En septiembre del año pasado, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación condenó a Caniza. No obstante, el joven mantiene la libertad hasta tanto el fallo quede firme. El Tribunal estuvo integrado por los jueces Fernando Esteban, Mauricio Navarro Foressi y Rodrigo Morabito.

El fatídico hecho sucedió en octubre de 2021. En aquella ocasión, coincidió con Ricardo Vega en un salón de fiestas de Sumalao, Valle Viejo. Al cierre del festejo, hubo una gresca. Caniza le propinó un golpe que tiró a Vega al suelo. Como consecuencia de la caída, Vega sufrió varias y graves secuelas: quedó en estado vegetativo. Finalmente, falleció cinco meses después, por una infección generalizada.

“Poco importa a esta altura de los acontecimientos si Caniza ingresó al salón a separar o no, tal como el imputado y la mayoría de los testigos afirmaron. Lo importante y contundente es que aprovechó el momento en que Vega estuvo indefenso al haber ‘tirado’ un golpe”, se advirtió en los fundamentos de la condena. La elaboración del voto estuvo a cargo del juez Esteban. Se detalló que la intención de Caniza de ocasionar una lesión en el cuerpo de Vega se encuentra acreditada.

Para el Tribunal que condenó, no había lugar para la figura de legítima defensa, que fue invocada por la defensa, en los alegatos. “El único que podría haber invocado tal situación con relación a la agresión de Vega, es este testigo (supuestamente agredido) y no precisamente Caniza, por no haber recibido agresión alguna por parte de la víctima, lo que descarta de plano la aplicación legal del referido instituto”, se explicó.

A la vez, se aclaró que tampoco puede ser de recibido la legítima defensa de terceros pretendida, toda vez que no se dan los requisitos necesarios para la aplicación del instituto de mención. Este testigo (quien sería el tercero agredido que necesitaba ser defendido) en ningún momento estuvo en tal situación de peligro frente a la agresión de Vega, dada la nimiedad de ésta. Para la Cámara, no había motivo legal alguno que justifique la intervención del imputado frente a la agresión de la víctima a este testigo, por lo que también debe descartarse el pretendido planteo subsidiario de exceso en la legítima defensa efectuada por la defensa.

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