Un joven de 22 años fue detenido el viernes, alrededor de las 18, sospechado por “grooming”. La investigación está a cargo del fiscal de Instrucción de Segunda Nominación del Distrito Este, Laureano Palacios, quien impartió esta orden judicial.
Un joven de 22 años fue detenido el viernes, alrededor de las 18, sospechado por “grooming”. La investigación está a cargo del fiscal de Instrucción de Segunda Nominación del Distrito Este, Laureano Palacios, quien impartió esta orden judicial.
De acuerdo con información policial, efectivos de las Divisiones Ciberdelitos e Investigaciones Judiciales de la Policía de la Provincia, cumplieron con la medida dispuesta por el fiscal Palacios. De esta manera, los investigadores detuvieron a un joven de 22 años de edad, sobre quien obraba un requerimiento por el supuesto delito de grooming. Ante esta situación, el sospechoso quedó alojado en la dependencia policial, a la espera de nuevas directivas por parte de la Justicia interviniente.
El “grooming” es el acoso de adultos a niños, niñas y adolescentes, a través de las nuevas tecnologías de información y de comunicación (NTIC), redes sociales, teléfonos celulares o internet. El agresor busca persuadir para crear una “amistad” y de esta manera lograr un acercamiento que le permita obtener imágenes, vídeos con contenido sexual, e inclusive un posible acercamiento físico para abusar sexualmente de la víctima.
A través de este delito, el “groomer” –así se define a este tipo de acosador- estudia a la víctima al conocer cuáles son sus intereses, gustos, actividades, entre otros. Generalmente, el primer contacto se realiza en las redes sociales, y en ocasiones el agresor falsifica su identidad pasándose por otro chico. Una vez consolidada la relación de amistad y la confianza, el agresor no duda en empezar el acoso sexual, solicitando material pornográfico o un encuentro sexual.
Este modo de abordaje es un delito. El Código Penal Argentino, en el artículo 131 –incorporado en diciembre de 2013-, estipula que será penado con prisión de seis meses a cuatro años.
Si se identifica un caso, no se deben borrar las conversaciones; servirán como prueba; realizar captura de pantallas; no bloquear ni escrachar al acosador en redes sociales porque dificultará su identificación por la Justicia. El grooming es un delito. Se puede llamar al 102 o denunciar penalmente en sede judicial.