Situación crítica en los laboratorios en Catamarca
El aumento de costos en insumos importados y la baja de aranceles ponen en riesgo la prestación de servicios de diagnóstico.
En medio de una preocupante situación económica, los laboratorios de Catamarca enfrentan severos obstáculos que ponen en riesgo su funcionamiento. Según comentó a radio Valle Viejo el vicepresidente del Colegio de Bioquímicos de la provincia, doctor Enrique Ocampos, la falta de acuerdos con las obras sociales y el bajo nivel de los aranceles son algunos de los principales problemas que afectan al sector.
“Lamentablemente este problema lo tenemos desde agosto del año pasado cuando ya hubo una eclosión económica con el tema del dólar” aseveró el vicepresidente del Colegio de Bioquímicos y comento que en el mes de enero los materiales que utilizan sufrieron un fuerte incremento. “Los reactivos y los insumos nos aumentaron entre un 70% y un 85%”, dijo.
En ese sentido agregó que “esto, por supuesto, llevó a una debacle para los laboratorios y más que todo a los que utilizan insumos importados y todavía no nos podemos recuperar” y remarcó que a esto se le sumó que el decreto presidencial que obligó a las prepagas a retrotraer los aumentos que habían efectuado al valor de la cuota a marzo, “como en caso de OSDE, que es una de las principales prepagas con las que trabajamos", ejemplificó.
En relación con los aranceles, advirtió que corre peligro la prestación normal de los servicios y que en la actualidad tuvieron que suspender la prestación a dos prepagas: “La suspensión de obras sociales lo hemos hecho la semana pasada porque no llegábamos a un valor acordado a lo que hoy por hoy estamos necesitando".
“Hoy todos los laboratorios estamos haciendo un esfuerzo porque nos encontramos por debajo del costo que necesitamos. Pero también somos conscientes de que no podemos pasarles el valor que nos pasaron a nosotros a las obras sociales, porque sabemos que no lo van a poder pagar, y tampoco el Colegio tiene la tesitura de decir 'vamos a cobrarle el copago al afiliado' porque ellos tampoco tienen la culpa”, argumentó Ocampos.
En ese aspecto, enfatizó que están trabajando con aranceles que están por debajo de lo necesario para cubrir los costos de los laboratorios. "Estamos en ese tira y afloje donde nosotros también tratamos de poner nuestra parte para bajar las pretensiones que se podrían llegar a tener para poder llegar a estar más tranquilos, en el sentido de que uno pueda seguir invirtiendo en los laboratorios o pueda seguir brindando la misma calidad de servicio".
En cuanto al vínculo con la Obra Social de los Empleados Públicos, destacó que el diálogo con las actuales autoridades es fluido, aunque la demora en los pagos sigue siendo un problema. “Seguimos cobrando a los 60 días, y es algo que nosotros esperamos se modifique, porque hoy en día cobrar a los 2 meses de prestar el servicio no es lo mismo con la inflación que estamos viviendo. Seguimos esperanzados en que si sigue bajando la inflación, uno pueda llegar a aguantar esos días” indicó.
Por otro lado, la situación con PAMI es más crítica, ya que los aranceles son muy bajos y enfatizó en que no saben hasta cuándo “vamos a poder seguir aguantando con los valores que hoy estamos manejando con la obra social de los jubilados".
A esto se suma el hecho de que desde la entidad nacional no se reconoce el pago de material descartable, lo cual impacta negativamente en la prestación de servicios de los laboratorios.
Además subrayó que este inconveniente viene de hace tiempo y manifestó que no hay diálogo con las autoridades a nivel nacional.
En cuanto a la situación actual del sector, dijo que tienen que ser cautelosos con la toma de decisiones diarias porque "no podemos decir que vamos a comprar insumos para tener por si acaso aumentan, porque no nos dan los costos".
Para finalizar dijo que "ahora hubo un aumento de FATSA (Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina) de lo cual no estamos en contra, pero eso llevó a que los laboratorios tengan cada vez menos ganancias por lo cual muchos comienzan a plantearse si sacar gente o cerrar. Los que más nos preocupan son los laboratorios del interior".