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Cara y Cruz

Rumbo a tribunales

El modo en que el oficialismo sancionó las modificaciones al impuesto a los Bienes Personales...

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4 de enero de 2022 - 02:15

El modo en que el oficialismo sancionó las modificaciones al impuesto a los Bienes Personales es un ejemplo de mala praxis precipitada por la ansiedad demagógica.

La polémica por la regularidad de la sesión en que el Senado las aprobó es solo uno de los elementos que endereza la ley a la judicialización pero, en términos estrictamente políticos, es interesante cómo se las arregla el oficialismo nacional para desvirtuar lo que predica. Los sectores más acomodados, a los que se les incrementaron las alícuotas, quedaron en inmejorables condiciones para litigar en tribunales, mientras que la elevación del piso imponible, que beneficia a los menos acomodados, no alcanza a cubrir la licuación por efecto inflacionario del valor de los bienes tributados.

Es decir, al revés de lo que el Frente de Todos pregona: se le ofrece a los que más tienen en bandeja la oportunidad para diferir mediante maniobras judiciales, siempre onerosas, la actualización del impuesto, senda más difícil de acometer para los que tributan por patrimonios más modestos, con menos recursos para afrontar costos judiciales.

La sesión de la discordia fue la primera que Cristina Fernández de Kirchner debía presidir sin la mayoría peronista en el Senado. No obstante, con los 35 miembros del bloque encabezado por el formoseño José Mayans y dos aliados del Frente Renovador de la Concordia de Misiones y de Juntos Somos Río Negro, alcanzaba para el quórum reglamentario. El COVID positivo del catamarqueño Guillermo Andrada modificó el escenario y dejó al oficialismo con un brazo menos de los indispensables para dar inicio al debate.

Finalmente, consiguió el concurso de la riojana María Clara del Valle Vega, peronista disidente que funciona habitualmente como aliada de Juntos por el Cambio, con un inconveniente: fuera del plazo de los 30 minutos que el Reglamento de Funcionamiento del Senado impone como máximo antes de levantar la sesión. El artículo 15 es claro en tal sentido: “A la hora fijada, el Presidente (Cristina en este caso) llamará a sesión, y si treinta minutos después no se ha logrado el quórum en el recinto, ésta se levantará de inmediato”.

De ese detalle se agarró la oposición para plantear un recurso de amparo en contra de la ley dos días después del controvertido trámite, al mismo tiempo que el Poder Ejecutivo la promulgaba. La presentación judicial fue impulsada por el presidente del interbloque opositor Alfredo Cornejo, y los presidentes de los bloques de la UCR, Luis Naidenoff; Frente PRO, Humberto Schiavoni; Justicialista 8 de Octubre, Juan Carlos Romero; Movimiento Neuquino, Lucila Crexell; Integración y Desarrollo Chubutense, Ignacio Torres, y Justicia Social, Beatriz Ávila.

Se dirá que lo de los opositores es un exceso formalista, pero son los bueyes con que se ara, y es seguro que idénticos pruritos hubieran asaltado a los oficialistas de ser la situación inversa.

Quizás Cristina no haya querido debutar al mando del nuevo Senado con una derrota como la que le tocó a Sergio Massa con el Presupuesto en la Cámara baja. El caso es que la desprolijidad, por decir lo menos, propicia las críticas por el escaso apego a la institucionalidad que Juntos por el Cambio achaca al Frente de Todos.

La reforma eleva de 2 a seis millones de pesos el piso del valor de los bienes personales imponible e incrementa las alícuotas a quienes posean bienes por montos superiores a los 100 millones de pesos. A éstos, sus asesores tributarios les sugieren pagar lo que venían pagando ya y bicicletear el aumento hasta ver qué alumbra de los juicios.

Aparte de que la ley se habría sancionado con quórum trucho, los tributaristas consignan otros defectos: las leyes tributarias deben iniciarse en Diputados y ésta entró por el Senado; delega potestades tributarias al Presidente, cuando la materia impositiva no es delegable; y delega potestades tributarias sin plazo, principio inválido constitucionalmente.

Un banquete para leguleyos.n

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