Familiares de las víctimas del alud del 23 de enero de 2014 realizaron el descubrimiento de una placa conmemorativa ubicada frente al domicilio de la familia Castiglione, en El Rodeo.
Familiares de los fallecidos en el alud del 23 de enero de 2014 descubrieron una placa. También hubo una misa.
Familiares de las víctimas del alud del 23 de enero de 2014 realizaron el descubrimiento de una placa conmemorativa ubicada frente al domicilio de la familia Castiglione, en El Rodeo.
El acto se llevó a cabo ayer a la tarde con una buena concurrencia de familiares y amigos de las víctimas. La placa, que fue bendecida, lleva los nombres de Carolina Sal, "Mari" Castiglione y "Pita" de Castiglione, las tres miembros de la familia santiagueña que perdieron la vida en el alud ocurrido hace una década.
Luego se llevó a cabo una misa en la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria en la que además se bendijo una placa con los nombres de todas las víctimas. Estuvo presente Sergio Díaz, quien en la tragedia perdió a su esposa María Zulma y a su hija Candelaria.
El Ancasti pudo dialogar con Mariana Castiglione, quien comentó sus sensaciones al ingresar a la casa familiar.
"Hoy (por ayer) fui a la casa. Y, entre otras cosas, encontré la parte de arriba del pijama de mi padre. Me sigo preguntando por qué destruyeron la casa sin pedir autorización; por qué, si sabían que lo harían, no nos permitieron retirar nuestras cosas. Mucho de lo que había ahí se podía usar. Para nosotros tenía más valor que para cualquiera. Además, eran nuestras cosas, nuestra historia. Eso fue violencia humana, nada que ver con desastre natural o la naturaleza furiosa o lo que quieran decir. Fue muy violento. A Eugenia le devolvieron la cámara de fotos de Carolina. Gracias a Dios, porque estaban las fotos de su último viaje del que recién regresaba. A mí me devolvieron el reloj de mi padre, que estaba en su mesa de luz. Mis primos lograron rescatar la notebook de mi padre (que no funcionó) y el libro que estaba leyendo", expresó.
Mariana, que perdió a su madre, a su hermana y a su sobrina en el alud.
Agostina Ahumada (5), su hermana Daiana Ahumada (7), Candelaria Díaz Mendibe (7), Darío Álvarez (14), Emiliano Álvarez (26), Romina Silva de Ahumada (30), María Mendibe de Díaz (39), Graciela Contreras de Álvarez (51 años), Adrián Libio Álvarez (54), María Castiglione (56), Dora de Castiglione (78) y Ana Carolina Sal, de 23 años y cuyo cuerpo jamás fue encontrado.