miércoles 21 de octubre de 2026
Cara y Cruz

La advertencia europea

Los análisis sobre la ola de violencia que sacude a Europa y tiene sus focos más virulentos en Francia y el norte italiano pueden diferir en la importancia que asignan a sus detonantes, pero coinciden en el diagnóstico de fondo: la insatisfacción generalizada con las prestaciones del sistema democrático y la ineficacia de las expresiones políticas existentes para canalizarla.

Celebrar elecciones libres ya no alcanza, resumió la analista Virginie Raisson-Victor. El vínculo de la representación está roto y la gestión del malestar busca otros cauces. Vidrieras y cabezas rotas, radicalización a ultraderecha e ultraizquierda, fragmentación.

La democracia argentina tuvo su experiencia más traumática en diciembre de 2001, con la crisis de la Convertibilidad que desembocó en un estallido con decenas de muertos, la renuncia de Fernando De la Rúa y los cinco presidentes en dos semanas. El colapso reconfiguró los instrumentos de representación política bajo una antinomia madre que gobernó dos décadas: kirchnerismo-antikirchnerismo. Es sintomático que Javier Milei, entronizado por haber logrado resolver la contradicción insalvable identificando a ambos polos como “la casta”, continúe aferrado a ella.

La consolidación de la “grieta” fue correlativa a la de la pobreza estructural. Tras el pico de 57,5% de octubre de 2002, el flagelo se estabilizó en alrededor de un tercio de la población. En el primer semestre de este año, el INDEC la ubicó en 32,3%. Entre los 15 y los 29 años, trepa al 36,9%.

A caballo de esa degradación, la informalidad laboral fue expandiéndose y alcanzó ya el 45%, el registro más alto desde que el INDEC publica la serie.

El 52% del padrón de 2027 estará integrado por electores que cumplieron 18 años en 2001 o después. Es el padrón de la grieta. El 52% del padrón de 2027 estará integrado por electores que cumplieron 18 años en 2001 o después. Es el padrón de la grieta.

Pobreza y empleo son medidos, aparte, con un termómetro bajo sospecha. El kirchnerismo intervino el INDEC, que manipuló la inflación y dejó de medir la pobreza para no “estigmatizar” entre 2013 y 2015. El oficialismo libertario precipitó en febrero la renuncia de Marco Lavagna al postergar la aplicación de un sistema más adecuado para establecer la inflación y Milei en persona se ocupa útimamente de desacreditar los indicadores que no se ajustan a sus impresiones sobre la evolución de la economía.

La Argentina de la “grieta” es uno de los pocos países que tienen más pobres que hace 25 años. La pobreza latinoamericana bajó a la mitad en el período, pero acá subió. Un caso excepcional dentro del desencanto ecuménico que se registra por la crisis de financiamiento del Estado de Bienestar.

El estrafalario Milei operó en 2023 como una válvula de escape. Canalizó por las urnas, motosierra en alto, la presión que en otras latitudes se vuelca a la violencia. Los jó venes, sobre todo varones, fueron su columna vertebral. Rumbo a completar tres años de gestión, cunde otra vez el desencanto.

Más de la mitad del padrón de 2027 estará compuesta por electores que cumplieron 18 años en 2001 o después. Son 18,8 millones de votantes, el 52% de los mayores de edad. Hijos del “corralito” financiero que arrebató los ahorros a clase media y decantó en el “corralito” institucional de la polarización kirchnerismo-antikirchnerismo, que vuelve a reverdecer. Testigos sufrientes de la frustración nacional.

En ese marco, el Observatorio Pulsar de la UBA registró que el 42% de los argentinos no se identifica con ningún partido. Los "ningunistas" no son indecisos ni desencantados circunstanciales, sino el segmento consolidado más numeroso de la sociedad. La postura es transversal, atraviesa edades, géneros y niveles educativos. Lo que la distingue es su menor interés por la política y una autoubicación ideológica menos polarizada.

Una mayoría del padrón compuesta por quienes vivieron toda la estéril etapa de la “grieta”, aumento del “ningunismo”. En las elecciones del año pasado, La Libertad Avanza ganó con el ausentismo más alto desde 1983, que en la franja entre los 18 y los 30 años llegó al 34,5%.

Mientras la política hace acrobacias para retener o recobrar sus prerrogativas, la sociedad se repliega huérfana y desafía a la imaginación politica. Tal vez convenga mirar a Europa como una advertencia.

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