Las lluvias y crecidas se produjeron hace semanas pero no hubo trabajos para mejorar las trazas dañadas.
Varias semanas después de que se dieran las intensas lluvias y grandes crecidas que afectaron a varias poblaciones de todo el distrito de Fiambalá; en la actualidad son numerosos los reclamos, que se incrementan y que superan los límites de tolerancia de pobladores, comerciantes, docentes y turistas que transitan por los caminos del norte de Palo Blanco (extensión de la Ruta Provincial N° 34, en el distrito de Fiambalá), el cual se encuentra en pésimas condiciones de transitabilidad y mantenimiento.
Semanas atrás, un grupo de docentes destruyó por completo las ruedas de sus vehículos como consecuencia de los caminos inservibles, que en la actualidad pueden ser evidenciados por cualquier persona.
Hasta la fecha son cuantiosos los registros de vehículos que sufrieron desperfectos mecánicos de consideración a causa de las deplorables rutas que afectan principalmente a docentes y comerciantes, lo cual deja un número monetario bastante alarmante en repuestos, neumáticos, mantenimiento, entre otros gastos.
De acuerdo a lo que informó el medio local El Abaucán a través de un relevamiento fotográfico en el norte de Fiambalá; el desastroso estado actual de los caminos impide que vehículos puedan transitar sin dañar los mismos, lo que se podría agravar en casos de emergencia, el caos que significaría para una ambulancia acceder de urgencia a poblados como en la zona de La Herradura con esas condiciones actuales de los caminos o lo poco que queda de ellos.
“Si alguien duda de nuestro reclamo, lo invitamos a que circulen por todo el norte de Palo Blanco en sus propios vehículos particulares y al finalizar nos cuenten la experiencia”, reclamaron.