Los trabajadores del Senado realizaron ayer una nueva jornada de protesta con un quite de colaboración desde temprano y un paro total que impactó en el funcionamiento de la Cámara.
Los trabajadores del Senado realizaron ayer una nueva jornada de protesta con un quite de colaboración desde temprano y un paro total que impactó en el funcionamiento de la Cámara.
El referente gremial de la Cámara Alta, Juan Nieva, explicó que reclaman un bono de fin de año, la actualización del régimen de antigüedad y la confirmación de la cena anual, pedidos que siguen sin resolución.
Señaló que las medidas continuarán por tiempo indeterminado y que, tras la asamblea, el personal no volverá a sus tareas, lo que podría impedir el desarrollo de las sesiones previstas.
Como parte del plan de acción, el gremio anunció cortes de tránsito en Caseros y República, República y Ayacucho, y Esquiú y Ayacucho, que afectan la circulación en el casco céntrico y el acceso al edificio legislativo, donde se concentraron los manifestantes.