Carlos Said Vázquez y Nahuel Benjamín Astorga fueron condenados en Andalgalá a 3 y 2 años de prisión en suspenso respectivamente, mientras que Jorge Adolfo Picón fue sentenciado a 9 meses de prisión en suspenso, al ser declarados culpables de “hurto agravado por haberse cometido en un vehículo dejado en la vía pública, en grado de coautores”, y “encubrimiento, en grado de coautores”. La causa fue investigada por el fiscal Martín Camps, y tras un acuerdo alcanzado con la defensora Oficial Cecilia Ontivero, el caso fue presentado ante el juez de Control de Garantías, Martín Maturano, quien homologó el consenso y se dio lugar a un juicio abreviado.




