ver más
Vecinos enojados por los ruidos

Piden que Confecat detenga su expansión en La Chacarita

Sostienen que por ordenanza gran parte de la actividad debería ser en el Parque Industrial El Pantanillo.
23 de enero de 2024 - 00:20

Vecinos de la planta textil Confecat S.A. en La Chacarita manifestaron su malestar por la expansión de ésta en esta zona, pues sostienen que se trata de una zona residencial en la cual no debería funcionar este tipo de establecimientos fabriles.

Según lo manifestado por los vecinos, el planteamiento se basa en que desde el 2007 está vigente la ordenanza “zonificación preventiva de los usos del suelo en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca”, y que esta empresa no está respetando.

A grandes rasgos, la normativa asigna y determina áreas en las cuales estarán permitidas determinadas actividades, entre ellas la actividad fabril, que está asignada en el Parque Industrial El Pantanillo.

Entonces, los vecinos consideran que está fabrica debe detener su expansión y trasladar su actividad a la zona asignada a través de la ordenanza.

En este sentido, entienden que si bien cuando se sancionó esta normativa la fábrica ya estaba instalada, no debería haber continuado con la construcción de tinglados donde se lleva a cabo la actividad.

"Lo que está, está, pero que no nos sigan invadiendo y haciéndonos la vida imposible, no tenemos un buen futuro de tranquilidad" manifestaron molestos los vecinos de la planta.

En diálogo con El Ancasti, María Elena, una de las vecinas afectadas, comentó acerca de las complicaciones que genera la constante actividad que se desarrolla en este lugar con ruidos molestos y movimientos que perturban la tranquilidad de una zona considerada residencial en los distintos turnos que tiene, especialmente el primero, que se inicia en las primeras horas de la mañana.

“Que no sigan construyendo tinglados y devaluando nuestras casas. Estamos perdiendo la calidad de vida y la figura del barrio en sí” expresó la vecina.

Además, señaló que muchas familias decidieron directamente vender sus propiedades por la imposibilidad de vivir por los ruidos que constantemente produce la fábrica.

“Yo no quiero hacer eso, elegí este lugar, me siento cómoda y quiero tener una buena calidad de vida, nada más” dijo.

Viejo reclamo

Los vecinos ya plantearon en otras oportunidades su malestar por los inconvenientes provocados que significa convivir con una fábrica de las características de Confecat.

Sin embargo, hasta la fecha no obtuvieron ningún tipo de respuesta y la empresa sigue expandiéndose, abarcando cada vez más espacios cuando existe una normativa vigente que lo prohíbe.

En este sentido, cuestionan a los gobiernos de turno que fueron autorizando cada una de las construcciones que la empresa realizó a partir de 2007, porque entienden que de alguna manera lo hicieron con el apoyo de esos gobiernos.

"Uno ha luchado para lograr un lugar y tener una calidad de vida que la estamos perdiendo a raíz de que son los gobiernos de turno los que les dan paso" finalizó María Elena.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar