Una novela que recupera las voces olvidadas de la historia
Gabriela Exilart presentó Tierra herida en la Feria del Libro de Catamarca
En la tarde noche del viernes, la escritora y abogada Gabriela Exilart compartió en la Feria del Libro de Catamarca el proceso de investigación y escritura de su nueva obra, ambientada en las canteras de Tandil a comienzos del siglo XX. Durante la charla, reflexionó sobre la búsqueda de justicia, la invisibilización de las mujeres y el poder de la literatura para recuperar historias poco contadas.
La historia no siempre les da voz a quienes la protagonizaron. Con esa mirada, Exilart presentó Tierra herida en la Feria del Libro, en un encuentro en el que recorrió el origen de su novela y explicó cómo su interés por la justicia la lleva a explorar episodios y personajes que quedaron al margen de los relatos oficiales.
Abogada de profesión y escritora desde la adolescencia, Exilart encontró en la literatura una forma de continuar esa búsqueda. En sus novelas históricas, suele detenerse en comunidades y personas vulnerables, cuyas experiencias no siempre fueron reconocidas. En Tierra herida, ese camino la llevó hasta las canteras de Tandil, donde los trabajadores enfrentaban condiciones laborales de explotación y las mujeres también tuvieron un papel activo en las huelgas y los reclamos.
La novela nació mientras investigaba otro episodio ocurrido en Tandil. Un libro sobre los picapedreros, que llegó a sus manos de manera inesperada, despertó su interés por las luchas obreras, la organización sindical y la participación de las mujeres. A partir de ese material, comenzó a imaginar una nueva historia, que retoma los personajes principales de su novela anterior El secreto de Azucena, treinta años después. La autora contó que procura documentarse con distintas fuentes, entre ellas libros y trabajos de investigación, para reconstruir los acontecimientos con rigor, aunque en ocasiones recurre a licencias narrativas que luego aclara al lector.
Mujeres
La presencia de las mujeres atraviesa buena parte de su obra. Exilart señaló que muchas veces aparecen durante el proceso de investigación, incluso cuando no eran el centro inicial de la historia. Mujeres que participaron en huelgas, estuvieron en los frentes de batalla o desarrollaron tareas que luego fueron poco reconocidas forman parte de ese universo que la escritora busca visibilizar. En ese sentido, sostuvo que recuperar sus experiencias también permite poner en perspectiva desigualdades que, pese al paso del tiempo, continúan presentes.
Durante la charla, la autora también compartió su vínculo emocional con los personajes y explicó que, al corregir sus novelas, necesita conmoverse con lo que escribió para sentir que la historia funciona. Además, habló sobre el reencuentro con personajes de obras anteriores, que pueden regresar años después, con nuevas experiencias y transformaciones, aunque cada novela conserve una historia propia.
La presentación de Tierra herida propuso así un acercamiento a la literatura histórica no solo como reconstrucción del pasado, sino también como una manera de recuperar voces, iluminar experiencias invisibilizadas y abrir preguntas sobre la justicia y las desigualdades que atraviesan distintas épocas.
Al final de su presentación Exilart agradeció el recibimiento tanto del público lector como de la organización, “me voy plena y feliz”, señaló. “Mi deseo es que se vayan con ganas de leer, de explorar otros géneros literarios pero los invito especialmente a acercarse a esta novela romántica histórica porque hay un poco de todo: hay romance, aventura, policial, judicial, historia, un poco de todo en un solo libro”, finalizó.