Penado que incumplió inhabilitación quiere casar la sentencia
A principios del mes pasado, el juez Correccional de Tercera Nominación, Javier Herrera, halló culpable a José Luis Vega del delito de “quebrantamiento de inhabilitación judicial”. A la vez, revocó la condicionalidad de la condena impuesta por el Juzgado Correccional de Segunda Nominación el 21 de febrero de 2020; por entonces, se declaró a Vega como autor del delito de “homicidio culposo cometido por la conducción imprudente y antirreglamentaria de vehículo con motor”. Se le impuso una pena de dos años y 10 meses de prisión e inhabilitación para conducir vehículos automotores de cualquier tipo por el término de siete años. Por ello, el magistrado resolvió unificar la pena y se fijó una condena de tres años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo e inhabilitación para conducir vehículos automotores de cualquier tipo por el término de siete años.
No obstante, una vez firme la presente sentencia se procederá con la inmediata detención del condenado y su traslado al Servicio Penitenciario Provincial.
Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que el penado presentó un recurso de casación en la Corte de Justicia. La sala penal del máximo tribunal de justicia catamarqueño debe resolver el planteo. Esta sala está integrada por los ministros Hernán Martel, Fernanda Rosales Andreotti y Verónica Saldaño.
El siniestro vial fatal por el que Vega respondió oportunamente sucedió el 23 de mayo de 2018. A las 11.30, en inmediaciones del Corralón Municipal, en la zona norte de la Capital, el automóvil que conducía Vega chocó con una moto Honda Storm 125 cc azul en la que se trasladaba Javier Véliz, un joven de 19 años, quien dos días después falleció. El 26 de abril de 2021, en horas de la noche, la madre y la hermana del joven fallecido se transportaban en un automóvil. Circulaban por la calle 9 de Julio. En la intersección con la calle Mota Botello advirtieron que Vega iba conduciendo una motocicleta.
“Evidencia un total y deliberado desparpajo, temerario, un sentimiento de impunidad, lo cual amerita un mayor reproche penal. De su conducta puedo extraer un claro desinterés por cumplir con la manda judicial impuesta”, remarcó el juez.