viernes 23 de octubre de 2026
El crimen de Miguel Ángel Ferreyra

Pedirán junta médica para determinar si Jorge Castro es inimputable o no

El fiscal Laureano Palacios quiere saber si el acusado comprende o no en términos penales la criminalidad del acto. La pericia psicopedagógica no habría aportado las precisiones que esperaban.

El fiscal de Instrucción Nº 2, Laureano Palacios, solicitará una junta médica para establecer si Jorge Castro -uno de los dos imputados por el homicidio de Miguel Ángel Ferreyra- es inimputable o no. Esta intención del investigador Palacios surgió luego de conocer el informe de la pericia psicopedagógica de Castro. De acuerdo con la información a la que accedió El Ancasti, aquella pericia no habría aportado las precisiones que necesitaba la Fiscalía para saber si Castro comprende o no en términos penales la criminalidad del acto que le endilgó Palacios. Por este motivo, el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) busca una respuesta a esa duda a través de la junta médica en la que intervendrán un psicólogo, un psiquiatra y una psicopedagogo.

El informe de la pericia psicopedagógica fue remitido a la Fiscalía con fecha del martes 19 de diciembre. La evaluación fue hecha por personal del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF). En la síntesis pericial diagnóstica, los especialistas señalaron que Castro tiene “una estructura mental deficitaria” y tiene un “retraso mental moderado”, entre otras cuestiones.

Según detallaron los profesionales de la salud mental, Castro está posicionado en “un cuadro sindrómico de ‘retraso mental moderado’, por lo que y como consecuencia directa de ello, su pensamiento es bradipsíquico (lentificación psíquica, mental, no acorde, no semejante, con enclave rudimentario en el mundo de la lógica concreta), alejado totalmente de la facción abstracta (pensamiento crítico y divergente que permite discernir las propiedades comunes, planear, pensar y actuar simbólicamente)”.

También enfatizaron que, a la par de su funcionamiento intelectual rígido y pobre, “se transparenta también una estructura básica de personalidad determinada fundamentalmente por su inseguridad, por su bajo umbral de tolerancia a las frustraciones y por su lentitud en el desarrollo de la comprensión de los actos que ejecuta; esto lo posiciona en un rango de alta vulnerabilidad, fundamentalmente social”.

Por último y con respecto a la factibilidad de enfrentar el proceso penal que hay en su contra, remarcaron que “resulta menester colegir que si bien su ruta léxica es elemental, muestra coherencia ideo-verbal en sus relatos; no obstante ello, se sugiere que al momento de formularse preguntas las mismas sean sencillas y bajo un formato semántico simple”.

Pericias

En la pericia psicológica y en la pericia psiquiátrica de Castro que hicieron los peritos del CIF se advirtió que el acusado tiene retraso madurativo.

En un fragmento del informe de la pericia psiquiátrica, los especialistas señalaron que “si bien (Castro) puede entender entre lo que está bien y mal, la patología presente en el mismo, con características de impulsividad y agresividad reactivas, impide un juicio crítico y razonamientos óptimos limitando la comprensión, pudiendo encontrarse la dirección de sus acciones limitada y supeditada a la enfermedad de base, según la situación atravesante”.

La prueba, además, dejó en claro que el acusado “presenta sintomatología compatible con insuficiencia de sus facultades mentales: retraso del tipo madurativo” y tiene “conciencia de situación actual parcial y limitada a su enfermedad de base”.

En tanto, la pericia psicológica permitió conocer rasgos de su personalidad. A través de esa prueba, se supo que Castro tiene “retraso madurativo”; “reconocimiento de sus acciones” y que se encuentra “experimentando angustia, arrepentimiento y culpa” por el hecho por el cual está acusado y encarcelado con prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán.

Hecho

El domingo 10 de septiembre de este año, Ferreyra recibió una puñalada en su pecho que terminó con su vida. Ocurrió en el barrio 140 viviendas, ubicado en el departamento Valle Viejo. Según la investigación que lleva adelante el fiscal, Mónica Murúa -madre de Castro y la otra persona imputada en la causa- se encargó de disminuir la defensa de Ferreyra y, tras esto, Castro se aprovechó de la situación y le dio el puntazo fatal a la víctima con un cuchillo tipo carnicero.

Para la investigación, Murúa tuvo intenciones de cooperar con Castro, a sabiendas de que su hijo tenía un arma blanca. En este sentido, Murúa disminuyó la defensa de Ferreyra y, tras esto, Castro aprovechó que estaba en ventaja y le asestó la puñalada a Ferreyra con el cuchillo tipo carnicero, todo esto de acuerdo con la información que surgió de la pesquisa.

El trasfondo del crimen tiene su origen en un robo que había sufrido Ferreyra, a quien le sustrajeron el casco de su motocicleta y unos hierros. El domingo a la mañana fue a reclamarle sus pertenencias a Castro y se produjo la gresca que terminó con Miguel Ángel asesinado.

Murúa y Castro están acusados por el hecho. Palacios imputó a Castro por el delito de “homicidio simple en calidad de autor” y a Murúa, por “homicidio simple en calidad de partícipe secundaria”. Ambo están detenidos con prisión preventiva. Murúa, por su parte, se encuentra con detención domiciliaria por ahora.

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