viernes 29 de agosto de 2025
Cara y Cruz

Peajes en el Congreso

No es improbable que una parte significativa de los retornos que supuestamente se les cobraban a droguerías y laboratorios se haya destinado a satisfacer demandas económicas del sistema parlamentario incrementadas por el singular estilo que Javier Milei imprimió a las relaciones políticas.

Tanta enjundia del líder libertario en boicotear con agravios indiscriminados cualquier embrión de vínculo sensato, tanto empeño en humillar, generó un clima propicio a la compra-venta de voluntades indispensables para impedir que la oposición superara los dos tercios necesarios para voltear vetos presidenciales o reuniera mayorías para sancionar leyes inconvenientes para el sacralizado superávit.

Esta dinámica comercial se fue haciendo más necesaria a medida que el Gobierno perdía apoyos. La cotización del voto, la abstención y la ausencia se habrá ido por las nubes y acaso sea una razón adicional a la avaricia para que las comisiones, según el ex director de la Agencia Nacional de Discapacidad Diego Spagnuolo, tuvieran que pasar del 5 al 8%, con el 3% para la “hermanísima” Karina.

La trama de las coimas tiene ramificaciones en el Congreso nacional y las delegaciones nacionales en las provincias. La trama de las coimas tiene ramificaciones en el Congreso nacional y las delegaciones nacionales en las provincias.

La diputada nacional Marcela Pagano dijo ayer precisamente eso: las coimas constituían una caja que el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, utilizaba para comprar voluntades. Martín y su primo Eduardo “Lule” Menem, además, se encargaron de cubrir los casilleros de las delegaciones de organismos nacionales en el interior que trabajan con medicamentos, como el PAMI, así que no sería extraño que la investigación judicial que empieza a desenvolverse sobre el caso arroje esquirlas sobre las provincias.

De hecho, ya empezaron a florecer infidencias en La Plata, Santa Cruz, Misiones, La Pampa y Formosa, entre otros distritos. La primera en denunciar un caso, ya en marzo, fue Vanesa Aguirre, ex titular del PAMI de La Plata.

“PAMI central arreglaba con los prestadores y a nosotros nos pedían firmar para poder coimear. Son peores que los kirchneristas. Antes de que asumiera tenía llegada a Javier Milei, le escribí varias veces para contarle esto y me clavó el visto. Le escribí a Karina Milei y directamente me bloqueó”, dijo este martes.

La presunción de que los sobornos en ANDIS y otras dependencias podrían haber servido para pagar a su vez sobornos parlamentarios se afianza en cuanto se advierte el carácter fluctuante de algunos respaldos divorciados de cualquier lineamiento político lógico.

La profundización de la fragilidad libertaria en el Congreso habría facilitado la organización de sistemas de peaje cuyos administradores, en contacto con los operadores de la Casa Rosada, estaban atentos a las encrucijadas complejas del oficialismo para acudir en su auxilio tarifa en mano.

Obviamente, el encarecimiento de los retornos debido a esta conjunción de corruptelas no iba a ser asumido por laboratorios, droguerías y otros prestadores que, para no complicarse ni perder rentabilidad, trasladaron el costo al precio de los medicamentos.

El costo de los medicamentos en la Argentina es muy superior al de otros países del mundo y de la región, con diferencias en algunos que llegan al 1.000%. El fenómeno se atribuye, entre otras cosas, al abuso de posición dominante y estrategias de marketing que promueven la prescripción de sus marcas más caras.

No se mencionaba tanto, hasta los audios de Spagnuolo, el factor 3% de Karina, mucho menos la gravitación de las pandillas legislativas complicadas. Un sistema podrido hasta la médula, con beneficiarios que permanecen en las sombras.

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