Los fiscales que llevan adelante la acusación contra los 13 imputados por la obra pública de Santa Cruz entre 2003 y 2015, apuntaron a la falta de controles por una supuesta decisión política como el factor principal para que las empresas de Lázaro Báez se quedaran con la mayoría de los contratos y pudieran incumplirlos sin que esto despertara alarmas.
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Obra pública: los fiscales insistieron en la falta de controles
Además, refutaron el argumento de defensa de los acusados sobre que una auditoría indicó que no había irregularidades en las obras investigadas, ni graves incumplimientos.
También consideraron que las decisiones sobre los hechos partieron directamente desde la Presidencia de la Nación y saltearon a los jefes de Gabinete para llegar directamente al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Los fiscales consideraron que mientras durante los 12 años de gobierno de Néstor y Cristina Kirchner hubo cinco jefes de Gabinete, De Vido y Nelson Periotti –este último al frente de Vialidad Nacional- se mantuvieron en sus cargos. Ello, según el fiscal Diego Luciani, muestra que la supuesta maniobra por la que formula no puede ser atribuida, en ningún grado de participación, a los exjefes de Gabinete, entre ellos el actual presidente, Alberto Fernández.
El fiscal, quien atribuye la supuesta maniobra defraudatoria a la falta de controles, consideró que los jefes de Gabinete, quienes tenían la responsabilidad jerárquica sobre los Ministerios, no tuvieron participación en el delito.
La principal acusada, la vicepresidenta Cristina Kirchner, otra vez volvió a estar ausente en la audiencia, que se realiza mediante la plataforma virtual Zoom.
Luciani hizo foco en responder a los argumentos defensistas sobre que todas las obras públicas cuestionadas habían recibido aprobación por parte del Congreso al sancionar las normativas que avalaron los informes anuales de la "cuenta de inversión". Luciani consideró que eso fue un "mero formalismo", que los informes se aprobaron cinco años después de los ejercicios y que en el Congreso no tuvieron la profundidad de análisis que ameritaban.
