Murió el policía condenado por el asesinato de Peñaflor
Cursaba una enfermedad crónica. Fue condenado en febrero tras estar más de tres años en prisión durante la investigación.
El exsuboficial inspector de la Policía, Lindor Alfredo Rodríguez (58), condenado por "homicidio simple" por el brutal asesinato del pequeño productor agropecuario catamarqueño, Ricardo Artemio Peñaflor, murió el viernes tras cursar una penosa enfermedad crónica.
Se trata de uno de los principales sospechosos que formaron parte de la causa que investigó las torturas a Peñaflor, su ejecución con un disparo en la cabeza y la posterior incineración del cadáver en la caja de su camioneta, cerca de la ciudad de Frías, en la zona limítrofe de la provincia de Santiago del Estero y Catamarca.
Rodríguez era pareja de la docente Claudia Viviana Pereyra (53), quien fue sentenciada a 8 años de prisión como "partícipe secundaria de homicidio simple".
Junto con su esposo fueron los únicos condenados de las cuatro personas que llegaron a juicio oral y público por el crimen.
Los otros dos sospechosos fueron los hermanos Jesús Osmar Pinto (50) y Daniel Ramón Pinto (38), quienes fueron absueltos por falta de pruebas y puestos en libertad tras la lectura del veredicto.
Uno de los principales sospechosos de haber participado en el hecho y considerado pieza clave en la trama que derivó en el homicidio, es Saúl Jerez (74), quien por cuestiones de salud fue excluido del juicio oral.
Antes de debate el hombre declaró ante las autoridades judiciales y dio una abundante cantidad de detalles, de los cuales gran parte pudieron ser corroborados.
Fue quien a través de su testimonio incluyó a los hermanos Pinto en la escena del crimen. Esa delación fue incorporada en el expediente, expuesta en el juicio pero por faltas de pruebas, los Pinto fueron absueltos.
Para los cuatro que fueron a juicio, la fiscalía había pedido la pena de prisión perpetua.
Según se informó, Jerez continúa con estado "delicado" de salud.
En este contexto, la querella a cargo de Abel Mauas acompañó un recurso de casación presentado por los fiscales que intervinieron en la etapa final de la instrucción penal preparatoria y elevaron la causa a juicio. A pesar de que transcurrieron cinco meses aún no hubo resolución.n