Menos del 1% de los deudores concentra el 30% de la deuda del municipio de la Capital
El pasivo por tasas municipales alcanza los $10.672 millones y representa el 6,9% del presupuesto proyectado para 2026.
Medidas. Se desconoce si desde la Dirección de Rentas Municipales se avanzó contra los deudores.
El Portal de Transparencia de la Municipalidad de la Capital reveló datos contundentes en cuanto a la deuda que mantienen los contribuyentes capitalinos con la Comuna. En este sentido, la deuda municipal por tasas de Servicios Urbanos y Seguridad e Higiene alcanzó los $10.672.884.186,61 al 31 de octubre de 2025, según los registros oficiales de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca.
La cifra, que equivale al 6,90% del presupuesto municipal proyectado para 2026 ($154.581 millones), evidencia un crecimiento sostenido de la morosidad tributaria y una marcada concentración de los pasivos en un reducido grupo de grandes contribuyentes.
Para dimensionar la magnitud del monto adeudado, la deuda acumulada equivale a casi todo el presupuesto anual de la Secretaría del Ambiente y Espacio Público ($9.461 millones) o al 87% del presupuesto de la Secretaría de Protección Ciudadana ($12.306 millones).
El análisis del padrón de deudores revela que los diez principales morosos de cada tasa concentran el 30,32% del total adeudado, equivalente a $3.235 millones. La concentración es particularmente pronunciada en la Tasa de Seguridad e Higiene, donde solo diez contribuyentes acumulan el 52,01% de la deuda de esa tasa ($1.676 millones de $3.222 millones). En contraste, la Tasa de Servicios Urbanos presenta una distribución más atomizada, con los diez principales deudores representando el 20,93% del total ($1.559 millones de $7.449 millones).
Por otra parte, los diez deudores más importantes de cada tasa representan apenas el 0,06% del total de los contribuyentes con deudas con el municipio. Entre ambas tasas, los deudores alcanzan a casi 3.400 personas. En este punto, existe una diferencia sustancial entre los tipos de deudores. La Tasa de Seguridad e Higiene es la que se abona por el control de la seguridad, salubridad e higiene en locales y establecimientos dedicados a actividades comerciales o industriales registrados en el municipio. Por su parte, la Tasa de Servicios Urbanos es un tributo que pagan todos los vecinos y empresas por cada inmueble registrado, y retribuye servicios directos como el mantenimiento de espacios públicos, la recolección de residuos y el alumbrado.
En el caso de la Tasa de Servicios Urbanos, hay contribuyentes que mantienen compromisos impagos por largos períodos. Se desconoce si la Municipalidad inició algún proceso contra estos contribuyentes morosos crónicos.
De acuerdo con los registros públicos, a los que cualquier persona puede acceder a través de un dispositivo electrónico, las listas incluyen desde concesionarias automotrices y centros de salud privados —que figuran entre los mayores deudores— hasta instituciones religiosas, desarrollos inmobiliarios, organismos estatales y personas particulares.
En la Tasa de Seguridad e Higiene encabeza la lista Algodonera del Valle S.A., con $705.144.259,98, seguida por Centro Card S.A., con $443.845.679,88; Lácteos Catamarca S.R.L., con $169.441.472,85, y Hotel Casino Tandil S.A., con $10.525.107, entre otros.
Presupuesto
La deuda total representa el 6,90% del presupuesto municipal para este año. Además, equivale a casi la totalidad del presupuesto anual de la Secretaría de Ambiente.
Por su parte, en Servicios Urbanos estñan en la cima el Convento de San Francisco, con $245.175.506,17; La Estancita S.A., con $224.808.230,36; Banco Hipotecario S.A., con $38.401.721,97, y YUCUCO S.A., con $33.977.061.
En la Tasa de Seguridad e Higiene, la que pagan comercios e industrias, puede observarse la cantidad de períodos adeudados por cada contribuyente de la Capital. En algunos casos, se registran deudas de hasta 130 períodos. Esta tasa se calcula aplicando una alícuota sobre la base imponible devengada mensualmente y contempla variables como el rubro económico y el personal empleado, además de descuentos de hasta el 12% por cumplimiento fiscal en término. No se trata de un tributo uniforme, sino que el monto adeudado varía según el tamaño y la actividad del comercio o la industria.