jueves 13 de junio de 2024
Algo en que pensar mientras lavamos los platos

Medias viejas

Rodrigo L. Ovejero

Hay un cuento cortito y fascinante de Cortázar que convierte el acto de ponerse un pulóver en una trama de suspenso con final inesperado. Al igual que Julio, me considero un explorador de los grandes temas en literatura, y por eso procederé a explayarme en un texto acerca de medias con elásticos vencidos y más de dos agujeros. Hasta donde sé, no existen antecedentes sobre el tema –probablemente por una buena razón- así que procederé con la temeridad y el arrojo de los pioneros. Para ello, empecé por empaparme del tema, y por eso salí a la calle con medias en las condiciones adecuadas para la investigación.

Era necesaria una experiencia de primera mano. Porque si uno dice que va a escribir acerca de algo así la gente se lo toma a la ligera, pero creo que es en Forrest Gump o en alguna película de la guerra de Vietnam en la que un personaje refiere la importancia de tener calcetines secos y en buen estado todo el tiempo, porque si se mojaban o se rompían, producían ampollas en los pies y eso impedía o dificultaba al soldado continuar con su marcha, en un territorio en el que quedarse quieto era lo mismo que morir. Entonces, no es un asunto tan banal, dadas ciertas circunstancias.

Todo esto que refiero lo hago entonces desde la autoridad moral de haber recorrido las calles catamarqueñas con medias en mal estado, no soy un advenedizo. Y puedo afirmar, sin temor a equivocarme –usualmente me equivoco, pero no tengo miedo a hacerlo- que usar medias agujereadas o con elásticos vencidos templa nuestro espíritu y nos pone siempre en guardia ante la adversidad. Hay momentos en la vida –muy pocos, vale aclarar- en los que sentimos la tentación de creer que todo está bien, que el universo es una inconmensurable fuente de bienestar y es en esos instantes que las tragedias y los obstáculos nos atacan, cuando más vulnerables estamos. Por eso no debemos bajar la guardia, y es allí que unas medias imperfectas nos ayudan, porque no permiten que el confort sea total. Es similar a lo que dice Alejandro Dolina en un texto: que una de las funciones de los amigos es compartir la felicidad con nosotros, pero al mismo tiempo recordarnos la existencia de la tristeza. Y en esa línea de pensamiento, me parece oportuno recordar también el lema de los Stark en Juego de Tronos, “el invierno se acerca”, frase que recordaba la necesidad de mantenerse alerta y preparado. Las medias deterioradas actúan de la misma manera, nos recuerdan el inevitable arribo de tiempos más difíciles.

Puede ser que este texto no sea más que una excusa para no renovar mis medias, a lo mejor uno le termina buscando significados a lo que no es más que un defecto, pero también podría ser que unas medias rotas sean nuestras mejores compañeras a la hora de entender un mundo en esencia injusto y traicionero. Jamás lo sabremos.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar