El presidente de la Comisión Evaluadora, Gonzalo Salerno, defendió el funcionamiento de la Comisión Evaluadora y destacó que se realizaron concursos para cubrir 150 cargos en el Poder Judicial y menos del 20% de los concursos quedó desierto. No descartó que puedan realizarse modificaciones al reglamento de la Comisión Evaluadora, pero dijo que será un tema a consensuar con el resto de los integrantes. Aclaró que el Ejecutivo podría solicitar que se convoque de nuevo a concurso para cubrir el cargo de fiscal general o hacer uso de la facultad constitucional y proponer un nombre a la Cámara de Senadores.
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"Más de 150 cargos se eligieron por concurso y menos del 20% quedó desierto"
"Si el Ejecutivo dispone que se llame a concurso de vuelta, la Comisión lo convocará, pero sino el Ejecutivo y el Senado tienen constitucionalmente la potestad de cubrir ese cargo", expresó.
En diálogo con El Ancasti, Salerno hizo un balance del funcionamiento de la Comisión. “Considero que la Comisión viene cumpliendo muy satisfactoriamente los objetivos para los cuales fue creada y viene desarrollando una gran cantidad de concursos”, apuntó Salerno. Recordó que la Comisión Evaluadora fue creada a mediados de 2020 y que atravesó toda la pandemia. En ese marco, destacó que se realizaron más de 30 llamados a concursos para cubrir más de 150 cargos en el Poder Judicial. “Son más de 150 cargos los que han transitado por procesos de concursos y realmente no hemos tenido ningún inconveniente. En general, en la mayoría de los llamados al concurso que realizamos y la situación de quedar desiertos es una posibilidad que puede darse, es una contingencia que puede darse por diferentes motivos y que es un resultado no deseado. Nosotros trabajamos para que el concurso termine con un orden de mérito y ese es nuestro deseo y es nuestro objetivo”, afirmó el decano de la facultad de Derecho. “Quiero destacar que, en términos estadísticos, es menor al 20% el número de concursos que fueron declarados desiertos”, añadió.
El último concurso para cubrir el cargo de fiscal general abrió la polémica porque quedó desierto luego de que cinco postulantes no superaran las instancias de evaluación oral y escrita. Desde la oposición cuestionaron el rol que cumplió Alberto Binder, uno de los evaluadores. “Su rol ha sido evidente: vino a 'romper' el concurso para que no haya terna para el cargo", había denunciado el diputado nacional Francisco Monti.
Salerno no aludió a los planteos de la oposición, pero defendió "la transparencia e independencia" de los concursos al manifestar que la Comisión "siempre ha trabajado sin ningún tipo de injerencia externa de ninguna naturaleza. Ese espacio de respeto a nuestro trabajo siempre nos ha sido garantizado", sostuvo.
Luego, señaló que la evaluación "tiene un nivel de exigencia, lógicamente adecuado a la naturaleza del cargo, a la importancia de la función, no podemos decir que no es exigente, que no tiene un rigor de exigencia, pero consideramos que es lógica y adecuada a la importancia del cargo”, manifestó y comentó sobre la jerarquía de docentes y letrados que fueron convocados para el concurso. Además, aclaró que los evaluadores son designados por sorteo. “Se elige de entre una larga lista de docentes que son propuestos por las facultades. De ese listado se sortean, es decir no hay injerencia en eso”, sostuvo.
“Así, como en algunos casos algunos no alcanzan los niveles exigidos, también hablemos de la cantidad de personas que con esos profesores tan experimentados, tan rigurosos y tan prestigiosos sí han alcanzado a superar las instancias de exámenes y además que los profesores luego valoraron y felicitaron a los postulantes”, añadió.
“En algunos casos no superan los exámenes, que también es una lectura que hay que hacer que no nos satisface; en algunos casos será por falta de capacitación, pero tampoco no es el mejor del mundo al que le va bien un día ni el peor del mundo al que le va mal en otro día.
Modificaciones al reglamento
El presidente de la Comisión Evaluadora aclaró que el Ejecutivo podría decidir que se vuelva a llamar a concurso para fiscal general o hacer uso de la potestad que tiene por la Constitución y proponer un nombre al Senado. "Puede reiterarse un nuevo concurso, pero no es obligación (del Ejecutivo) y si no se convoca nuevamente puede ser cubierto con las potestades del Ejecutivo y eso también hace a la necesidad de cobertura del cargo o por la misma funcionalidad del cargo a cubrir”, subrayó.
Al consultarle si existe la posibilidad de que se modifique el reglamento de funcionamiento para limitar las facultades del Ejecutivo y evitar así la designación a dedo, Salerno dijo que es un tema que se tiene que dialogar en la Comisión.
"Hemos tomado muchas decisiones tendientes siempre a mejorar los procesos y asegurarnos mayor éxito en el funcionamiento", dijo y destacó, por ejemplo, la decisión de bajar de tres a dos integrantes el orden de mérito para que un concurso no se caiga.
"Antes, el Consejo de la Magistratura anterior tenía la misma respuesta ante esta situación (por un concurso desierto), pero además podemos decir que fueron muchos más los concursos que se declararon desiertos en aquel Consejo de la Magistratura e incluso hemos realizado muchos más concursos efectivos y exitosos en estos dos años que llevamos de existencia, pese al tiempo de pandemia", comparó. "Siempre es un tema conversable y si es voluntad de que sea tratado, podemos sumarle instancias para hacerlo cada vez más eficiente el proceso", dijo. n
